Asistencia calculada
3 tips para encontrar el financiamiento adecuado
Adriana Tortajada, directora de Venture Capital y Mezzanine |
Asistencia calculada

Una de las grandes paradojas que todo emprendedor debe resolver para iniciar su negocio (o expandirlo) es la capacidad de conseguir el financiamiento adecuado, en el momento oportuno. necesitan reflexionar sobre el tipo de negocio que manejan para determinar el financiamiento más adecuado para beneficiar la gestión.

 

1. ¿Deuda o capital?

La deuda (o crédito) es ideal para los negocios que empiezan a generar ingresos desde su primer día de operaciones, o para los que ya definieron claramente sus ciclos de ventas y necesidades financieras, y conocen el nivel o monto de apalancamiento que soportan. Por ejemplo: las papelerías son un modelo de negocio probado. Solo necesitan permisos, inventario y una buena ubicación para empezar a vender. De acuerdo con el flujo de ventas esperado podríamos calcular que, después de gastos, generará una utilidad que facilitará su compromiso con un apalancamiento, por una cuota mensual (interés + capital) que podrá liquidarse en el plazo acordado por las partes.

Otros negocios requieren más tiempo para conocer su ciclo de ventas y recuperar su inversión. Por ejemplo, las apps, que primero necesitan demostrar su efectividad (que las compras lleguen al consumidor, que satisfagan sus expectativas, que resuelvan diversos retos de logística, etcétera). En esta situación el inversionista privado que aporta capital tienen un rol muy relevante: al convertirlo en socio, le apuesta al éxito del modelo a mediano plazo y también es un aliado inteligente, pues brinda su experiencia y contactos para impulsar el crecimiento.

 

2. ¿Cantidad y objetivo?

Después de conseguir el financiamiento, hay que definir cuánto, para qué y el plazo de liquidación. Es imperativo conocer el momento donde la operación logrará recuperar la inversión, así como el impacto que generará en las finanzas del negocio. Si se trata de crédito, los requisitos que se deben cumplir son muy estándar; deben respaldarse con el historial financiero (individual o de la empresa) para determinar el monto, plazo y tasa de interés, junto con la garantía colateral —es normativo que se incluya en la solicitud de crédito.

La historia es distinta para las inversiones porque los tiempos para ‘levantar’ una ronda de capital no son expeditos, ni existen parámetros que determinen el plazo, monto y la tasa. Más bien, existe proyecciones financieras que estiman el valor de la oportunidad de negocio a mediano plazo y determinan las necesidades de capital, que traduce en un porcentaje de participación accionaria. Si los ciclos del negocio no se cumplen, los inversionistas se adaptan, guían al negocio y realizan más rondas de inversión para capturar el valor esperado, en el plazo acordado.

 

3. Honestidad

Antes de buscar capital o crédito, primero se debe asegurar que las finanzas del negocio estén en orden; la información fidedigna facilitará la búsqueda de una fuente de financiamiento. Lamentablemente, todavía existe mucha informalidad al respecto, debido al bajo nivel de penetración del crédito en el país. Pero es imperativo evitar las famosas “estrategias fiscales” porque no documentan la realidad del negocio, dificultando el análisis sobre el financiamiento ideal para cada emprendimiento.

Si eres innovador: piensa global, prueba, valida con tu mercado; estima el tamaño de la oportunidad del negocio; invierte tus ahorros e invita a personas de confianza antes de buscar un inversionista externo; esto le dará mucha credibilidad a tu proyecto y tendrás más claridad en el cuánto y para qué. Así, tus ideas serán una empresa que generará un impacto positivo.

 

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