Capital digital
Bienvenido a la gestión de los Blockchain
Fátima Gutiérrez Pena, estudiante de Ingeniería Industrial, experta en criptodivisas y tecnología Blockchain. |
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Imagina el siguiente caso: mañana, el director ejecutivo de “Sodas, Inc.” debe firmar un contrato de inversión para financiar el nuevo producto de la empresa. Una noche después, el ejecutivo entra en su oficina, firma un contrato virtual e inteligente; y sin tener que autorizarlo con alguien más, la fábrica inicia la producción automáticamente. En caso de que las cláusulas no se cumplan, el contrato inteligente retornará la inversión sin que se pierda un solo centavo, y sin acudir a notarios, abogados o terceros.

Este es un escenario que las empresas podrían vivir en menos de 20 años gracias a la Distributed Ledger Technology (DLT), mejor conocida como Blockchain (cadena de bloques). Hoy, esta herramienta está transformando los procesos socioeconómicos globales, y pronto se utilizará en los negocios como un medio para impulsar la gestión automatizada y descentralizada de información.

 

 

Un paso al futuro

Las cadenas de bloques se construyeron a partir de los Bitcoin, en 2009. Este es un sistema de pagos online, creado por un personaje a quien solo se le conoce por el seudónimo “Satoshi Nakamoto”. El internauta creó este activo digital mezclando un sistema de archivos compartidos peer-to-peer (P2P); un libro de contabilidad abierto, público, imborrable e incorruptible; y una función criptográfica que garantizar la absoluta seguridad.

De esta manera, Satoshi eliminó a las instituciones financieras como intermediarios, y permitió que los usuarios realizaran sus transacciones de forma directa. Además, los costos sustancialmente menores a los ejecutados por el sistema financiero global, sin limite de horarios ni procesos burocráticos. Pero, ¿cuál es la tecnología detrás de esta moneda digital?

 

 

Base de datos

Esto no es más que un conglomerado de datos almacenados y organizados. Por ejemplo, la arquitectura de la base de datos que se utiliza en la World Wide Web (internet) consta de una red cliente-servidor —cuando se ingresa a Facebook, todo el control está en manos de la empresa, que regula permisos, configuraciones y accesos—; esta es una base de datos centralizada. En contraste, el modelo descentralizado administra la información para que los datos se distribuyan en diferentes nodos alrededor del mundo; así, cada usuario web puede acceder a la base sin la ayuda de un administrador central.

 

“La tecnología blockchain permite modelar infraestructuras operacionales para la estandarización de los procesos, ahorrando costos y aumentando ganancias”.

 

Blockchain

Como ya mencionamos, tecnología de la cadena de bloques amalgama tres tecnologías diferentes: criptografía para verificar transacciones y generar de nuevos bloques; red entre pares (P2P) para intercambiar información —como ARES, BitTorrent o Napster—; y el protocolo para realizar un consenso descentralizado.

 

Ejemplos

  • Bitcoin. Criptodivisa que solo permite la emisión de 21 millones de unidades, al principio con un valor de 0.06 dólares, hasta un repunte de de 4,995 dólares en agosto del 2017.

  • Credit Default Swap (CDS). Son las permutas de incumpliento crediticio que ocasionaron burbuja inmobiliaria del 2008. Fueron creadas por Blythe Masters —antigua ejecutiva del banco JP Morgan Chase, y llamada “la mujer que construyó el arma de destrucción masiva” por el diario The Guardian—, la actual directora ejecutiva de Digital Assets Holdings, cuyo objetivo principal es proveer tecnología blockchain para instituciones financieras —actualmente tiene relaciones estratégicas con Accenture, Broadridge, IBM y PwC, y cuenta con una recaudación de más de 70 millones de dólares.

 

 

Estatus jurídico

Todavía son muy pocos los países o las ciudades que han establecido una legislación para regular las criptomonedas. El caso más notorio es la BitLicense (2015) promulgada en Nueva York, para que las empresas locales puedan operar con criptodivisas. También es importante mencionar que tres entidades de Estados Unidos catalogan las criptomonedas de tres maneras distintas: activo, instrumento financiero y divisa —esta falta de claridad es característica de las tecnologías altamente impactantes, transformadoras y revolucionarias—. Por tanto, mientras no concluyan los debates sobre la naturaleza del bitcoin, será complicado crear normas específicas para regularlo.

 

El Dr. Garrick Hileman, investigador del Cambridge Center for Alternative Finance, menciona que “los programas tradicionales de lealtad (como las millas aéreas) suelen tener un rango bastante limitado de opciones de intercambio. Por eso, la facilidad con la que las monedas de criptograma de marca podrían ser negociadas para otras monedas nacionales (o incluso otros activos) podría hacerlos más atractivos que un esquema de fidelidad estándar”.

Claro, todavía tenemos muchos avances tecnológicos por desarrollar para impulsar el uso de criptodivisas en el mercado. Pero ya existen ejemplos importantes de sus ventajas: en agosto del 2017 Burger King Rusia anunció los whoppercoins para atender a sus clientes digitales; y otro producto tangible, abierto al público y funcionando con mucho éxito, es  la redo social Steemit —construida con tecnología grafeno licenciada por el Instituto Tecnológico de Massachusetts— que paga a sus usuarios por construir y curar contenido para la web.

Estos ejemplos demuestran que la tecnología blockchain permite modelar infraestructuras operacionales para la estandarización de los procesos, ahorrando costos y aumentando ganancias.

 

 

 

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