El chaleco anticorrupción
Blindaje de la gobernanza corporativa Conoce algunas estrategias e insights para conformar e implementar un programa anticorrupción en el negocio.
José Miguel Zozayacorrea-Kuri, socio a cargo del área Legal para el centro y occidente de México en Ernst & Young, y vicepresidente del Comité de Certificación de Empresas en Mejores Prácticas Corporativas. |
El chaleco anticorrupción

Es relevante puntualizar que la corrupción es un tema de suma importancia, que va más allá de cuestiones morales o de convicción. Los actos corruptos verdaderamente afectan el desempeño de una corporación, y si se llegan a permitir, pueden acarrear consecuencias tan dañinas como la quiebra de un negocio. Ya la historia nos ha dado grandes ejemplos de esto, entre los cuales se encuentran empresas como Enron, Tyco International y WorldCom.

La corrupción se desarrolla en negocios que no tienen un sistema adecuado, que funcione tanto para prevenirla como para combatirla. Este logro solo se puede dar mediante la institucionalización de un negocio, pues esta práctica promueve la implementación de los programas anticorrupción adecuados para defender la empresa.

Existen diferentes maneras de institucionalizar un negocio, pero el Gobierno Corporativo (GC) es la mejor opción. Las cualidades y los principios que rigen este sistema plantean una forma de estructurar a las compañías con diversos pesos y contrapesos que generan la máxima eficiencia en el funcionamiento de la organización. Algunos principios de GC que sirven para combatir y prevenir la corrupción son:

  • Control

  • Supervisión

  • Objetividad

  • Rendición de cuentas

 

Ahora bien, un paso de gran importancia para la institucionalización radica en la creación de diferentes comités de apoyo, los cuales se integran al Consejo Directivo y funcionan como órganos intermedios que cumplen funciones específicas. Dichos comités son:

  1. Auditoría

  2. Prácticas Societarias

  3. Nombramientos y Retribuciones

  4. Nominaciones

Sin embargo, lograr el efectivo combate a la corrupción en la empresa requiere la formación de un quinto comité. Éste debe ser elegido por el voto del Consejo Directivo y la Asamblea de Accionistas, e incluir tres facultades fundamentales: independencia, transparencia y (sobre todo) ética y moralidad; todo esto a la luz de los principios del GC, porque en la medida en que dichos principios se apliquen correctamente, su consecuencia directa será la disminución de la corrupción en el interior del negocio.

 

Independencia

Se materializa en la autosuficiencia del quinto comité, tanto en cuestiones jurídicas como en el apego a un reglamento propio y en el proceso de toma de decisiones, en un proceso completamente desligado de los otros cuatro comités.

Asimismo, su funcionamiento debe ser similar al de los Consejeros Independientes de cualquier organización; por tanto, es muy importante que las personas relacionadas con la administración o la asamblea del negocio (de forma directa o indirecta) no puedan ser miembros de este organismo.

 

Transparencia

La rendición de cuentas es un proceso necesario en todas las acciones de cualquier organismo; por eso, es imposible que ninguna organización actual funcione sin transparencia, un elemento indispensable para ejercer el buen gobierno, las estrategias anticorrupción y las buenas prácticas empresariales.

El acceso a la información es un componente fundamental para que pueda existir la transparencia. Es una condición necesaria que más allá de prevenir actos de corrupción, contribuye a promover un mercado más eficiente y justo.

 

Ética y moralidad

En la medida en la que este comité goce de transparencia e independencia, tendrá autonomía en su funcionamiento, sin que ningún otro órgano se inmiscuya en su esfera de actuación. Pero cuidado, su actuar debe limitarse a la razón determinante por la cual fue creado y por ningún motivo deberá de hacer un uso excesivo de sus facultades.

 

“La corrupción se desarrolla en negocios que no tienen un sistema adecuado, que funcione tanto para prevenirla como para combatirla”.

 

Finalmente, es determinante que las remuneraciones de este quinto comité sean establecidas por el Comité de Nombramientos y Retribuciones, que se integra por consejeros independientes cuya función consiste en hacerle recomendaciones al Consejo Directivo sobre las compensaciones que se le deben otorgar a directores ejecutivos y otros altos cargos. Esta práctica reforzará la independencia del organismo, de manera que sus decisiones y acciones no se vean mermados por los intereses de las personas que se encuentran en la organización del negocio.

Un quinto comité que tenga el libre ejercicio ético y moral de las tres facultades mencionadas, será un organismo que ayudará a vigilar y evitar la corrupción en el negocio, para incrementar la eficiencia en la producción y funcionamiento de la empresa.

 

 

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