Oportunidad Bursátil
Los retos de las Bolsas de Valores ante la Institucionalización de las Empresas.
Everardo Gómez | | Edición: 54
Oportunidad Bursátil

La Bolsa Institucional de Valores (BIVA) es el nuevo actor en el sistema financiero mexicano. No sólo promete convertirse en un digno competidor de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), sino que traería retos y beneficios al mercado de valores mexicano al permitir un flujo constante de compra-venta de acciones, un mayor volumen de operación y menores costos de listado. Sin dejar de lado, el desafío ligado a promover la institucionalización de las empresas y aumentar el flujo de capitales.

El Sistema financiero mexicano y sus actividades de intermediación se han caracterizado por su solidez, competitividad y estabilidad en los últimos años. Hasta hace poco, el mercado de valores estaba monopolizado por la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), ya que no existía ninguna otra institución que ofreciera el espacio para intercambio de capitales.

En México, según datos del Senado de la República, el sistema financiero está compuesto por los fondos y fideicomisos públicos, los sectores bancarios, de crédito y ahorro popular, los intermediarios financieros no bancarios, bursátiles, de derivados, de seguros y fianzas, las sociedades de información crediticia, y las administradoras de fondos para el retiro. En total sumaron 2 mil 905 instituciones desde septiembre del 2017.  

El sistema financiero es el conjunto de instituciones, mercados e instrumentos que permiten identificar quiénes tienen y quiénes necesitan dinero, de manera que el ahorro de un tercero pueda ser invertido en empresas y proyectos que deriven en mayor crecimiento económico y beneficios para todos los involucrados.Siempre a través de un mercado financiero, el prestamista y el prestatario estarán conectados para establecer una dinámica de intercambio.

El mercado financiero, como cualquier otro mercado, es el lugar donde se intercambian bienes, en este caso instrumentos financieros. El mercado de valores es el espacio para la compraventa de títulos de valor, entre los que se encuentran las acciones, los bonos y sus derivados. En México, estos espacios son las Bolsas de Valores.

El 28 de agosto del 2017, el presidente Enrique Peña Nieto anunció que Santiago Urquiza lideraría una concesión para operar una bolsa de valores, casi dos años después de haber comenzado el trámite, el 29 de octubre del 2015. Fue así como nació la Bolsa Institucional de Valores (BIVA) que apenas opera desde el 25 de julio del 2018 y ha logrado atraer el 3.5% del mercado de valores del país. La nueva bolsa competirá cara a cara con la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) en la atracción de empresas para la comercialización de capitales financieros.

A diferencia de la BMV, BIVA utiliza como principal índice el FTSE BIVA, un indicador que cuenta con 57 emisoras de mercado y competirá directamente con el IPC; las empresas con mayor liquidez en México están dentro de los dos indicadores, siendo América Móvil la que tiene mayor presencia en ambas (13.88% en FTSE BIVA y 13.11% en IPC).

Uno de los objetivos más claros con la entrada de BIVA al mercado de valores mexicano es promover la inclusión bursátil, a través de la obtención de financiamiento en la bolsa, ya sea emitiendo deuda o la colocación de acciones, de manera que aumenten las inversiones y con ello provocar la creación de más empleo y mayor crecimiento económico en el país. Otro de sus proyectos es crear una institución educativa que fomentará la cultura bursátil entre los jóvenes.

En comparación con otras naciones emergentes, como Corea del Sur, Brasil o Turquía, México se caracteriza por tener muchas empresas fuera del mercado de valores. En 2017, en la bolsa del país asiático participaron 2 mil 117 empresas, según datos del Banco Mundial; en la bolsa turca fueron 339 empresas las que participaron en su mercado de valores durante ese mismo año, y más de 350 en el caso brasileño.

México se ubica en el lugar número 15 del ranking mundial respecto al PIB; sin embargo, esto no se refleja en su mercado de valores, ya que solo participan 146 empresas públicas, de ahí la importancia en promover la institucionalización de las empresas, de manera que puedan aprovechar de las oportunidades y beneficios que ofrece cualquiera de las dos bolsas que ahora coexisten en el país.  

 

Empresa Pública

En México hay alrededor de 5 millones de empresas registradas de acuerdo con el INEGI, de las cuales el 90% son empresas familiares, cuya supervivencia por más de 5 años es apenas del 10% . Una de las opciones que existen para mantenerse es su inserción en la bolsa. Sin embargo, Verónica Cordero, Gerente de Promoción de Emisoras de la Bolsa Mexicana de Valores, menciona que existen 5 principales miedos que los empresarios enfrentan a la hora de considerar insertarse en el mercado de valores:

 

     1.   Los empresarios piensan que deben tener más socios, pero hay otras opciones, como la generación de deuda.

     2.   Se cree que para entrar al mercado de valores se necesita ser una empresa muy grande, pero también se tienen pequeñas y medianas empresas.

     3.   Cotizar en la bolsa es una inversión y muchos empresarios lo ven como un gasto y un riesgo.

     4.   Ven el ordenar las finanzas como una dificultad, a pesar de que hayan dado información a los bancos u otras instituciones financieras.

     5.   Reservas respecto a la implementación del Modelo de Gobierno Corporativo.

 

Al ser la mayoría de las empresas mexicanas gestadas desde una organización de tipo familiar, la mayoría de directivos temen perder el control de la empresa al someterla a juicios de externos. En este sentido, tanto la adhesión de nuevos socios como la incorporación del Modelo de Gobierno Corporativo suele ser interpretado como una amenaza para la toma de decisiones de quien encabeza la empresa.

El Gobierno Corporativo es un conjunto de prácticas y controles que la Administración aplica para garantizar la transparencia y equidad, protegiendo los intereses de sus accionistas y todos sus grupos de interés, evitando conflictos y posibles abusos.

Ninguna empresa puede entrar en la bolsa si no contrata a un intermediario, es decir, a una casa de bolsa autorizada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores. Las casas de bolsa muestran sus lecturas de cada una de las acciones del mercado de valores, de manera que las decisiones a tomar están basadas en dichas lecturas, las cuales sirven como herramienta para todos los participantes en el mercado de valores. La nueva bolsa de valores deberá asumir el papel de promotora de estos principios, de manera que pueda incrementar la cantidad de empresas dentro del mercado de valores, así como el flujo de capitales.


 

Diferencias y Similitudes

 

BMV BIVA
146 emisoras 57 emisoras
Su índice es el IPC Su índice es FTSE BIVA
Revisado en marzo y septiembre Índice a revisión en marzo y septiembre
Ninguna serie accionaria debe ser mayor al 25% Las emisoras no tienen un peso mayor al 15% del total de emisiones
América Móvil (AMX)  representa el 13.11% América Móvil (AMX) representa el 13.88%
No incluye FIBRAS Sí incluye FIBRAS

 


     ►   Solo 35 emisoras conforman el índice

     ►   No hay número fijo de integrantes

     ►   Principales emisoras: AMX-FEMSA-BANORTE-CEMEX-TELEVISA

     ►   Utiliza la plataforma tecnológica NASDAQ


Principales emisores mexicanas

Ambas bolsas se rigen bajo las mismas reglas del mercado (Ley del Mercado de Valores). El papel que tome la nueva bolsa tendrá eco en la cultura empresarial que impera en el país, la cual se caracteriza por evadir su entrada en el mercado de valores. Aunque el mercado mexicano está lejos de entrar al top 10 de los mercados financieros mundiales, es importante que más empresas se institucionalicen para fortalecerlas e incentivar el crecimiento económico del país. Ese es el reto que ambas bolsas de valores enfrentarán en los siguientes años y lo que determinará el desarrollo del mercado financiero mexicano.

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