Acerca de la Alianza del Pacífico
Un acuerdo dinámico que ofrece grandes oportunidades para continuar consolidando la relación entre México y Canadá.
Juan Salvador Navarro Estrada, director general e investigador principal de CMX Partnerships y miembro del Consejo Internacional Canadiense. |
Acerca de la Alianza del Pacífico

Desde 2015, México y Canadá han fortalecido su diálogo y colaboración como países —esto, a raíz de la entrada del gobierno del primer ministro Justin Trudeau, en noviembre del 2015—. Esta relación se ha consolidado más, como consecuencia de la situación económica global y regional; y la postura radical del actual poder ejecutivo en Estados Unidos (EU), bajo el eslogan “America First”. Así, ambas naciones han generado una sinergia natural y estratégica para proteger el Tratado de libre comercio de América del Norte (TLCAN), a sus empresas y sus economías.

La postura actual de EU ha sido un detonante para recordar la relevancia de la diversificación de Mercados, y de la importancia de construir y consolidar nuevas oportunidades comerciales en regiones con gran dinamismo económico. En este sentido, la Alianza del Pacífico representa una opción real para diversificar el comercio de cada una de ellas y vincular regiones dinámicas, como lo son Latinoamérica y Asia-Pacífico.

 

 

Intercambio global

La Alianza del Pacífico nació en abril del 2011, entre 4 economías distinguidas por su vocación de apertura comercial (México, Chile, Colombia y Perú). Desde su fundación, el acuerdo se ha enfocado en conformar un área de integración profunda, que promueva un mayor desarrollo y competitividad entre los países miembros; y fungir como una plataforma de integración, con una proyección clara y decidida hacia la región Asia-Pacífico.

Este enfoque resulta estratégico en la actualidad, pues la dinámica comercial de dichos países permitirían insertar tanto a México como a los otros participantes en cadenas globales de suministro y colaboración en áreas estratégicas: educación, ciencia, tecnología e innovación. El liderazgo económico de la región Asia-Pacífico es innegable, y los indicadores avalan su dinamismo, al representar:

  • 32 % del Producto Interno Bruto mundial.

  • 31 % del comercio internacional.

  • 48 % de la población global.

La Alianza del Pacifico ha logrado atraer el interés de un número muy importante de naciones, debido a su agilidad, a la integración de medidas y prácticas comerciales efectivas, a la incorporación de novedosas medidas no arancelarias (MNA) y a los resultados obtenidos. Algunos de estos resultados son los siguientes:

  1. Eliminación del 92 % de los aranceles sobre bienes y servicios comercializados entre las naciones miembros.

  2. Implementación del Fondo de Capital Emprendedor.

  3. Implementación de la emisión y recepción de certificados de origen digital y certificados fitosanitarios electrónicos.

  4. Intercambio de más de 1,400 estudiantes que han recibido becas para estudiar en las 4 naciones.

  5. Lanzamiento y operación del Mercado Integrado de América Latina (MILA).

  6. Establecimiento de una hoja de ruta para la agenda digital.

  7. Firma de un memorando de entendimiento donde se de creación a InnovAP, la primera red regional de agencias de emprendimiento e innovación.

 

No es casualidad que 52 naciones estén participando en la Alianza del Pacífico, como observadores del acuerdo —14 países de las Américas, 25 de Europa, nueve de Asia, dos de África y dos de Oceanía—; esta lista incluye a importantes economías como Japón, China, Alemania, Francia, el Reino Unido, India, Tailandia, la República de Corea, Canada y EU.

 

“Cada acuerdo comercial presenta la oportunidad de profundizar la relación comercial y de colaboración, e incorporar nuevas soluciones en temas de interés”.

 

Los estados asociados

Una decisión que resultó por demás estratégica entre los países miembros de la Alianza del Pacífico fue la creación de la categoría de “Estado Asociado” en junio del 2017, que permitirá integrar formal y activamente a naciones que aporten al propósito del acuerdo.

Detrás de esta decisión está la convicción de las 4 naciones por concretar su presencia en la región Asia-Pacífico, y dejar de manifiesto una postura clara frente al proteccionismo. Las 4 naciones que han sido aceptadas para negociar su integración como potenciales Estados Asociados —y con las que ya se han llevado a cabo tres rondas de negociaciones desde finales del 2017— son Canadá, Nueva Zelanda, Australia, y Singapur. Estas 4 naciones han sido aceptadas para negociar su integración, tienen una influencia y liderazgo real en la región Asia-Pacífico y pueden contribuir complementando y diversificando las economías de los países fundadores del acuerdo.

Como bloque, la Alianza del Pacífico representa la séptima mayor economía del mundo, y con la incorporación de estos 4 Estados asociados se prevé que pudiera pasar a ser la cuarta en relevancia global. De manera particular, la potencial integración de Canadá como miembro asociado del acuerdo sería de gran valor, porque los cuatro países fundadores son aliados históricos de Canadá y comparten valores afines de apertura comercial.

Cabe destacar que la participación de Canadá en la Alianza se ha ido dando de forma gradual, ya que este país se convirtió en el primer observador no latinoamericano del acuerdo (en 2012) y en el único estado observador en firmar una Declaración conjunta de asociación (en 2016), identificando áreas estratégicas para trabajar en conjunto.

 

 

Mx-Can

Algunos críticos del comercio internacional podrían cuestionar cómo es posible que los Estados Asociados aporten beneficios adicionales a los países con los que ya tienen tratados comerciales vigentes —por ejemplo, Canadá ya tiene acuerdos comerciales con todos los miembros fundadores de la Alianza del Pacífico—. Sin embargo, aquí es importante subrayar que cada acuerdo comercial presenta la oportunidad de profundizar la relación comercial y de colaboración entre países, incorporar nuevas soluciones en temas de interés, así como hacer frente a los retos vigentes.

La agenda de las tres rondas de negociaciones —llevadas a cabo entre los 4 países fundadores del acuerdo y los 4 países con interés en ser miembros asociados— es una prueba de la riqueza de contenidos que se deben analizar, negociar y acordar para ampliar la relación comercial y de colaboración entre los participantes. Los temas de estas rondas de negociaciones han incluido desde reglas de origen, facilitación del comercio, obstáculos técnicos al comercio, mejora regulatoria, acceso a mercados de bienes industriales y agrícolas, hasta compras públicas, pequeñas y medianas empresas, comercio de servicios e inversión, medio ambiente, aspectos laborales y de género, competencia y empresas del estado.

De tal manera, es importante generar mayor conciencia entre el sector privado y la sociedad para que conozcan las oportunidades de la Alianza del Pacífico, no solo en materia comercial, sino en el valor que la categoría Estado Asociado aportará en términos de diversificación y complementariedad.

De manera especial para Canadá y México, el que estas dos naciones puedan coincidir y trabajar en conjunto nuevamente, en un acuerdo comercial, es una gran noticia para ambos, porque el trabajo en equipo y el entendimiento entre ambos países podría fortalecer el nuevo comercio y las oportunidades que ambos necesitarían ante la posibilidad de un fracaso en las negociaciones del TLCAN con Estados Unidos.

Además, se contempla que la figura de Estado Asociado fomente significativamente la integración en la región Asia-Pacífico. La potencial integración de Canadá, Nueva Zelanda, Australia, y Singapur como Estados Asociados es un gran paso para realizar el propósito por el que se creó la Alianza del Pacífico, con la posibilidad de asumir un rol fundamental en el comercio de la región y en un fuerte vínculo de integración con otros acuerdos en proceso de consolidación en la región —como la Asociación Económica Integral Regional (RCEP por sus siglas en inglés) o el recientemente anunciado Acuerdo Global y Progresivo para la Asociación Transpacífico (CPTPP).

 

Sin duda, La Alianza del Pacífico ofrece una gran oportunidad para seguir profundizando la relación México-Canadá y contribuir a la integración de Latinoamérica con la región Asia-Pacífico.

 

 

 

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economía

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