Movimiento corporativo: ¿cómo negociar una reubicación en tu empleo?
Supera una difícil decisión con estos simples pasos.
REDACCIÓN | | Edición: WEB
Movimiento corporativo: ¿cómo negociar una reubicación en tu empleo?

La reubicación es un paso doloroso, incluso si es por un empleo soñado. En ocasiones las mejores oportunidades laborales no están cruzando la banqueta de nuestros hogares, sino a cientos (¡y en ocasiones miles!) de kilómetros de distancia.

Desde conseguir una nueva licencia, terminar contratos, encontrar un nuevo médico y buscar un nuevo hogar, la reubicación por empleo es una tarea compleja, pero que muchos están dispuestos a asumir por una oportunidad laboral sin precedentes. Como empresa, es un deber y una tarea ética facilitar la transición de un lugar a otro. Como socio, existen derechos y facilidades que se pueden negociar antes de aceptar un empleo a la distancia.

 

     1. Location, location, location

Uno de las claves antes de mudarse a un nuevo lugar por motivos laborales es asegurarse, en la medida de lo posible, que el núcleo familiar está dispuesto a tomar la decisión sobre la mudanza. Una “precondición” para aceptar el empleo a la distancia puede ser entonces negociar un “viaje de reconocimiento”.

Estos viajes, además de facilitar las entrevistas y la ubicación de las instalaciones exactas del nuevo empleo, son invaluables al permitir que se entiendan las lógicas características de una nueva área: clima, tránsito, atracciones, precios de hospedaje y alquiler, universidades y complejos turísticos pueden parecer meras banalidades, pero construyen en su conjunto una nueva dinámica de empleo y de vida, esencial para el bienestar de toda la familia y necesarios de conocer antes de hacer una mudanza y tomar una decisión definitiva.

 

     2. Hogar temporal

Antes de “dar el salto”, puede ser útil negociar con la empresa el financiamiento o la prestación de una vivienda temporal, que permitirá al empleado conseguir un espacio cercano a la empresa y a la misma construir vínculos que impidan la deserción del puesto de trabajo. Negociar un mes de esta dinámica es mutuamente benéfico y apoya a jefes o jefas de familia que deben tomar a consideración distritos escolares, colonias seguras y hogares de gran tamaño antes de adquirir o alquilar un nuevo hogar.

 

     3. Mudanzas

Si es posible y la nueva relocación es remota o de difícil acceso, puedes negociar con facilidad la mudanza o el almacenamiento de tus enseres del hogar a una nueva locación. Para un momento tan drástico e incierto como una mudanza, el asegurar la integridad de nuestras pertenencias por parte de la compañía es un paso sencillo de cubrir para la empresa y de gran ayuda para una transición no sólo más tranquila, sino además más eficiente.
 

Abandonar un empleo o buscar oportunidades laborales a cientos y cientos de kilómetros puede ser un desafío, pero en muchas ocasiones resulta necesario. Algunas empresas, conociendo tal reto, incluyen grandes facilidades y oportunidades para facilitar la relocación. Es importante que antes de aceptar, no obstante, hagas una oferta clara, preguntes detalladamente cada minucia sobre el proceso y dialogues abiertamente sobre tus nuevas expectativas laborales. Todas estas acciones, en su conjunto, fomentan el excelente inicio de un empleo prometedor y una nueva vida, así se encuentre muy lejos de tu hogar.

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