Cultura de paz, a través del Instituto de Justicia Alternativa
La justicia alternativa propone llegar al acuerdo por vías pacíficas, mediante la mediación, negociación y conciliación, logrando un acuerdo ganar-ganar entre los usuarios.
Esteban Muñoz Aguilar. Dirección Editorial |
Cultura de paz, a través del Instituto de Justicia Alternativa

A veces, la justicia tradicional es sinónimo de conflicto: cliente y proveedor se pelean; uno demanda al otro, el juicio puede durar años y su impacto económico es enorme. La costumbre pareciera dictar que todo enfrentamiento debe acabar en los tribunales, aun conociendo las decepciones que esto implica: burocracia, incompetencia, corruptelas y un proceso tan emocionalmente desgastante que, al final, es casi seguro que los otrora socios no vuelvan a dirigirse la palabra.

Podríamos reducir anécdotas como ésta si más de nosotros conocieramos la justicia alternativa, que permite disolver conflictos en menos de tres meses, a un costo dramáticamente menor, y sin juicios ni abogados.

La justicia alternativa (o de conciliación) se refiere al conjunto de métodos alternos de solución de conflictos que pueden usarse en materia civil, familiar, mercantil o laboral (y en ciertos casos penal), sin que un juez intervenga en el asunto. A través de la justicia alternativa es posible solucionar o prevenir disputas de forma pacífica, e incluso subsanar relaciones desgastadas.

México cuenta con varios centros de mediación conducidos por profesionales certificados, donde se practica la justicia alternativa; en Jalisco, la autoridad en la materia es el Instituto de Justicia Alternativa (IJA), activo desde 2011. Este organismo ampara que las resoluciones alcanzadas a través de este procedimiento cuenten con la misma certeza jurídica que lo dictado por un juez. Al respecto, tuvimos la oportunidad de charlar con el Dr. Héctor Antonio Emiliano Magallanes Ramírez, director de Capacitación y difusión del IJA, para conocer todo lo que la justicia alternativa es capaz de ofrecer.

 

¿Cuáles son los mitos más comunes de la justicia alternativa?

Más que mitos, debemos enfrentar la ignorancia y la resistencia al cambio. Ya no es el juez o magistrado quien va a resolver el conflicto; nosotros lo solucionaremos, con el apoyo de un tercero neutral e imparcial. Claro que esto conlleva un poco de indiferencia o escepticismo; pero cuando reconocemos que el mecanismo alternativo permite que los involucrados participen con voluntad y creatividad para establecer diálogos; y cuando el mediador recupera la comunicación entre las partes, se dan cuenta de que la justicia alternativa funciona.

Por eso estamos construyendo puentes para que la comunidad jurídica reconozca la importancia del mecanismo alternativo. Afortunadamente, una vez que se dan cuenta de las bondades de este método (donde el abogado juega un rol crucial para garantizar la legalidad del mecanismo alternativo), lo asumen como una gran oportunidad para brindar un servicio más eficiente, eficaz, transparente, económico y expedito.

La Ley de Justicia Alternativa tiene una atribución muy importante: una vez que los convenios se construyen con la participación de los ciudadanos, la legislación puede elevar dichos acuerdos a una categoría de sentencia ejecutoriada. Esta es una gran aportación porque, en la justicia tradicional, un juez de primera instancia tarda alrededor de 36 meses en emitir una sentencia —que puede ser modificada (o ratificada) si existe un medio de impugnación (o revisión) en una segunda instancia (el Supremo Tribunal de Justicia).

Con los métodos alternos bastan una, dos o tres sesiones de dos horas (entre un mes o 60 días) para que el ciudadano encuentre un instrumento con la misma categoría y certeza jurídica que una sentencia tradicional. Para el abogado, esto representa una oportunidad para cumplir su gran obligación con la ciudadanía: garantizar armonía, paz social, legalidad y estado de derecho. Y también les permite proteger a sus clientes de fatigas emocionales o económicas.

 

 

¿Cuáles son los requisitos necesarios para obtener una certificación del IJA?

Hemos trabajado varios años sensibilizando a la comunidad jurídica para que puedan capacitarse, certificarse y prestar los servicios de justicia alternativa. También colaboramos con los distintos colegios de abogados de Jalisco, y con las universidades para que incorporen talleres, diplomados o asignaturas relacionadas con la justicia alternativa en sus currículas. Queremos formar un nuevo perfil de abogados, que vean el mecanismo como su principal vehículo para prevenir y solucionar conflictos.

Además, la Ley de Justicia Alternativa es incluyente, permite certificar cualquier perfil profesional: abogados, psicólogos, ingenieros, trabajadores sociales, etcétera. El conflicto no conoce distinción; necesitamos que todos los ciudadanos puedan capacitarse para que puedan resolver sus disputas por medio del mecanismo alternativo.

¿Qué requisitos necesitan? Solo cumplir la capacitación, que dura 120 horas y ofrecemos por medio de diplomados, compuestos por una currícula validada por el gobierno de Jalisco y la Universidad de Guadalajara. Además, los docentes están debidamente certificados (tanto por el IJA como por la Secretaría Técnica (Setec) del Consejo de Coordinación para la Implementación del Sistema de Justicia Penal) en rubros de normatividad local y nacional; experiencia internacional; casos de éxito civiles, mercantiles, penales, familiares, comunitarios, etc.; modelos y teorías del conflicto; técnicas de comunicación; y diversos módulos que nos permiten brindar una formación general a los aspirantes.

Al concluir la capacitación se deben reunir los requisitos que la ley solicita. título, cédula profesional, exposición de motivos, carta de no antecedentes penales, identificación, entre otros. Después evaluamos los conocimientos adquiridos, así como la psicología del candidato para garantizar su salud emocional y mental. Así nos aseguramos de que puedan construir acuerdos efectivos, evitando que escalen por una mala intervención del mediador.

 

 

¿Qué acciones han tomado las instituciones educativas para promover la justicia alternativa?

La Universidad de Guadalajara ya modificó su plan de estudios para incluir el mecanismo alternativo como una materia obligatoria, desde los primeros semestres; y las universidades privadas ya están realizando este proceso. También se están promoviendo talleres y diplomados para actualizar a la comunidad universitaria en el tema.

Por otro lado, estamos realizando jornadas de difusión en secundarias, preparatorias y primarias. Hablamos con directivos, docentes y padres de familia para difundir la justicia alternativa, enfocándose en la mediación escolar para erradicar el bullying. También participamos en eventos relacionados con la mediación y prevención de la violencia escolar en el festival Papirolas; también dentro de la Unión Regional Ganadera, en las Fiestas de Octubre, en la Feria Internacional del Libro (FIL), y en la caravana Mujeres Avanzando Rumbo al Bienestar —que visita las colonias tapatías con mayores indicadores de marginalidad y rezago familiar, para que conozcan las bondades de la mediación familiar y comunitaria.

 

 

¿Qué pueden hacer las empresas para recurrir a los métodos alternos de justicia?

Les recomiendo informar y capacitar a su personal humano para que conozcan estas prácticas, legislaciones y oportunidades para que conozcan los mecanismos alternos. Son los empleados quienes deben contar con buenas habilidades de comunicación para crear atmósferas de diálogo. También deben clarificar sus esquemas de ingreso, promoción y permanencia; mientras más claros sean los reglamentos y lineamientos podrán evitar más conflictos. Las cartas deben estar abiertas, las reglas del juego tienen que ser transparentes para mejorar las condiciones de participación del personal en la resolución de disputas.

Además, la Constitución y la Ley de Justicia Alternativa establece claramente que todas las instancias públicas deberán prevenir y agotar el mecanismo alternativo de solución de controversias. Esto quiere decir que cada empresa, colegio, ayuntamiento, dependencia u organismo debe replicar buenas prácticas de mediación: crear espacios internos para solucionar conflictos, garantizando atmósferas y convivencias sanas.

 

 

En su experiencia, ¿cuáles son los factores principales que impiden una conciliación pacífica?

70 % de los conflictos surgen por cuestiones emocionales mal trabajadas. Por eso, el primer paso en la justicia alternativa es legitimar la perspectiva de cada una de las partes para encontrar el origen del conflicto. Después necesitamos evitar que los problemas escalen y acotar las emociones para satisfacer los intereses de los participantes.

No estamos acostumbrados a vernos a los ojos, a escucharnos y a decir lo que nos molesta para encontrar soluciones pacíficas. Lo usual es pedirle a un tercero que se involucre para resolver nuestras diferencias. Necesitamos modificar nuestras costumbres para que las nuevas generaciones puedan construir ciudadanía por medio del diálogo, la inclusión y el respeto. El escenario ideal es que las personas se siente a platicar para resolver sus disputas; si no llegan a un acuerdo, entonces pueden recurrir a los mecanismos alternos de solución de conflictos. La justicia alternativa debe ser, precisamente, alternativa.

Fotos por Fernando Adame R.

 

 

PARA SABER MÁS

Acércate al Instituto de Justicia Alternativa

Calle Moscú N° 60
Colonia Americana, C.P. 44160
Guadalajara, Jalisco
Tel. (33) 1380 0000
www.ija.gob.mx
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