Salvador Litchii
fundador de NICE: “Habrá errores, pero es mejor cometerlos a nunca haber hecho nada”.
Mayo 04, 2018
Salvador Litchii

Salvador Litchi recuerda que su padre, don Mateo Litchi, emigró de Grecia a México en la década de 1920. Construyó su hogar con la determinación y voluntad para superar los retos de iniciar una nueva vida en un país extranjero. El primer fruto de su resiliencia fue la fábrica de joyas que inauguró en 1925, y que liquidara 50 años después, cuando se mudó a Estados Unidos (EU). Es en esta primera fábrica donde Salvador aprendió sus primeras lecciones de negocio, pues desde pequeño acompañó a su padre para conocer a fondo el diseño, la fabricación y comercialización de joyería de fantasía fina.

Pero la reputación de los Litchi precedió su crecimiento exponencial. Mientras vivieron en EU, la segunda fábrica de don Mateo logró exportar sus productos a más de 27 países, y muchos de sus clientes en México continuaron buscando la calidad de don Mateo y Salvador para comercializar sus joyas en México.

Así, aprovechando la experiencia joyera de la familia, en 1996 Salvador Litchi tomó las riendas del negocio familiar y fundó NICE, una de las más grandes compañías del sector joyero a nivel mundial, que cuenta con oficinas en EU, España, Colombia y Costa Rica; y está formada por más de 700 mil familias.

 

 

La mesa está puesta

Salvador creó el modelo de negocio NICE como respuesta a la crisis económica de 1994. Su intención fue brindar una oportunidad de negocio para mejorar la situación precaria de las familias más afectadas por la recesión en México. Este sistema de ‘comercialización en red’ le ha permitido a miles de emprendedores en América Latina formar pequeños negocios como distribuidores independientes, al generar ganancias por medio de la distribución, compra y venta de sus productos.

Asimismo, NICE incentiva la inclusión de más emprendedores en sus filas con el crédito interno “CREDINICE”, que les permite realizar una inversión inicial para adquirir el inventario de la compañía e iniciar las ventas, a su propio ritmo. Todo esto es el esfuerzo que Salvador Litchi ha impreso en su negocio para mejorar la calidad de vida de sus distribuidores.

 

La semilla del altruismo

Aunque su producto principal es la joyería fina, NICE también incursiona en el mercado de los suplementos nutricionales; y en 2016 lanzó un esquema para el tratamiento masivo de la diabetes mellitus. Asimismo, están pagando su hipoteca social a través de Fundación Nice, A.C.

Salvador Litchi decidió conformar esta institución como respuesta al huracán Paulina —uno de los desastres naturales más destructivos para México en el siglo XX—, que afectó a más de 300,000 personas en el sur de México. Hoy, su misión principal es brindar los recursos necesarios para que miles de niños en situación de pobreza terminen sus estudios medios superiores; y brindarles atención médica —han realizado múltiples cirugías cardiovasculares y de plexo braquial (para recuperar la movilidad en los brazos).

Además, Fundación NICE también ofrece recursos económicos y en especie para instituciones como la Villa de los Niños, Casa Valentina para Niños con Cáncer, y Vínculos de Apoyo para Recuperación Autista (entre otras).

 

Salvador Litchi concluyó su proceso de sucesión familiar en 2015, pasando la estafeta del negocio a su hijo, Alejandro Litchi. Para preparar su dirección, Salvador no olvidó las enseñanzas de su padre, y también permitió que Alejandro aprendiera sobre la fabricación, administración y venta de joyas por medio de la experiencia.

Con ayuda de su padre —quien actualmente colabora como miembro del Consejo Directivo de NICE—, Alejandro espera instituir más beneficios, viajes y ganancias para sus empleados y colaboradores, expandiendo la red de distribución de NICE en cada vez más países. Tal como su padre, su intención es compartir el negocio para que todos sus aliados puedan tener una excelente calidad de vida.

 

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