¿100 % deducible?
3 reglas para la deducción por arrendamiento de automóviles
Pedro Garabito Nava, socio de Vaca Garabito Servicios Contables y Jurídicos, S.C. |
¿100 % deducible?

 

Ante la amplia gama de opciones que tienen los negocios para solventar sus necesidades de activos productivos (como maquinaria o equipos), debemos poner especial atención a las reglas fiscales que regulan el arrendamiento de automóviles.

La Ley de Impuesto sobre la Renta permite deducir el arrendamiento de automóviles hasta por $200.00 diarios —alrededor de $7000.00 mensuales, incluyendo el Impuesto al Valor Agregado (IVA)—. No obstante, los contratos donde se pacta la prestación de servicios complementarios son muy comunes, ocasionando que el arrendatario pague tanto estos servicios como la renta por el uso del vehículo. Por esta razón, muchos consideran que el arrendamiento de automóviles es 100 % deducible.

Esta es una práctica delicada que puede exponer a los contribuyentes a dudosas consecuencias jurídicas. Para explicarlo mejor, imaginemos que contratamos el arrendamiento de un automóvil por el que pagaremos una renta mensual de $6,000.00 —más $5,500.00 por algún servicio complementario (revisiones preventivas, asistencia vial o monitoreo satelital)—. ¿Qué reglas debemos considerar para determinar el importe correcto por deducir del arrendamiento?

 

Prestación efectiva de los servicios

Si las autoridades fiscales presumen la inexistencia de servicios en los procesos de verificación, el contribuyente tiene la obligación de acreditar su prestación efectiva. Por ejemplo, la arrendadora debería contar con el personal, las herramientas y las instalaciones adecuadas —o subcontratar a una compañía que sí cuente con dichos medios— para realizar revisiones preventivas; de lo contrario, podría presumirse que tales servicios no existen o son simulados. Este escenario puede acarrear lo siguiente: dejar la operación sin efectos fiscales, ocasionando que el gasto erogado por el servicio no sea deducible; y perder el derecho al acreditamiento del IVA.

 

Evaluar la indispensabilidad del gasto

Pensemos en los servicios de asistencia vial: ordinariamente, las pólizas de seguro para automóviles incluyen esta prestación dentro del costo de la prima, para atender un número determinado de eventos durante su vigencia; por lo que realizar un pago regular por estos servicios no parece justificarse —sobre todo si consideramos que, al estar sujetos a eventos futuros e inciertos, tal vez no se utilicen—. Así se producirían las mismas consecuencias que en la regla anterior.

 

Sujetar las deducciones al valor de mercado

En caso de que sí sea imperativo contratar el servicio adicional, necesitaremos comparar el costo pagado por el servicio con el referente de mercado que corresponde a dicha prestación. Para ahondar más en esta cuestión, tomemos como ejemplo el servicio de rastreo satelital (por el que la arrendadora cobraría $5,500.00 mensuales): si las compañías de monitoreo brindan este beneficio por un importe de entre  $1,000.00 y $1,750.00 por mes, dicha cantidad constituirá el rango del valor de mercado del servicio.

Si al comparar el servicio de nuestra arrendadora con el de las demás compañías de monitoreo, las características ofrecidas (reportes periódicos, cobertura territorial, etc.) coinciden con las del referente de mayor importe, su deducción procedente sería de $1,750.00 —aunque el arrendatario pagase $5,500.00 mensuales por el servicio de monitoreo —, y el IVA vinculado al gasto solo sería acreditable proporcionalmente al importe deducible.

 

Estas consideraciones nos ayudarán a valorar adecuadamente la contratación del arrendamiento de un automóvil, sin pensar erróneamente que los pagos realizados mediante esta figura son 100 % deducibles de impuestos.

 

Articulos Relacionados