La urgencia de educarse a aprender
Diana González, colaboradora del CENEVAL y Fundadora de Poliedro, empresa consultora en tecnología educativa y social de la iniciativa White Monkey. | | Edición: 52
La urgencia de educarse a aprender

El éxito de una empresa responde a diferentes factores, uno de ellos es el crecimiento, y las metodologías ágiles se suman a este esfuerzo con el objetivo de facilitar el tránsito de los modelos tradicionales a aquellos “vanguardistas” que marcan el ritmo de los negocios; en este proceso es necesario contar con un equipo capaz de adaptarse al cambio, lo que obliga a una apropiación de nuevos conocimientos, pero también de desarrollo de habilidades y competencias. En otras palabras, un continuo proceso de aprendizaje.

Hablar de la “capacidad de aprendizaje” de una empresa es hablar de su destreza para transformar el conocimiento en crecimiento. En el mundo de hoy, el cambio organizacional está vinculado fuertemente a las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), tanto para generar como para distribuir y redistribuir hacia adentro y hacia afuera de las organizaciones dicha práctica, y así hacer posible la creación de nuevas estructuras a partir de cómo se procesa la información en los equipos de trabajo y cuál es su competencia en resolución de conflicto.

El coeficiente digital, término acuñado por el Foro Económico Mundial, mide la facilidad y el manejo de medios digitales por parte de un individuo, dividido en tres categorías: ciudadanía digital (su habilidad para utilizarla de forma segura, responsable y efectiva), creatividad digital (su capacidad para integrarse a un ecosistema digital), y emprendimiento digital como medio para resolver desafíos mundiales o crear nuevas oportunidades. Estas tres categorías son el eje rector para transitar ágilmente hacia la innovación y el desarrollo como una constante hacia la permanencia, sin importar la industria de la que se trate, ni el área o nivel jerárquico.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) afirma que la inversión en educación, innovación y tecnología conducirá a un aumento en la creación y el uso de conocimientos para alcanzar el más alto nivel de bienestar social; para lograrlo, la información y el conocimiento deberán ser un bien común, de esta forma las fronteras de una empresa estarán modeladas por la capacidad de coordinar tecnología y gestionar los conocimientos, actitudes, habilidades y competencias para que los procesos de capacitación y formación resulten en productos e ideas innovadoras.

La tecnología aplicada a estos procesos de actualización, formación y capacitación nos brinda innumerables posibilidades para realizar transiciones más intuitivas, rápidas y efectivas, de acuerdo a los objetivos estratégicos de la empresa y a los de aprendizajes trazados para los diferentes perfiles.

Sin embargo, es necesario enfocar esfuerzos en las competencias que eleven el coeficiente digital de toda organización y fortalecer un equipo de formación abocado a diseñar estrategias creativas e innovadoras que desarrollen estrategias efectivas para el cambio, bajo el formato ágil y hacia la transformación que el mercado exige.

Trabajar bajo el “efecto novedad” sin tomar en cuenta estos parámetros de transformación solo traerá como resultado pérdidas de recursos valiosos como tiempo y talento. La renovación del conocimiento debe avanzar de la mano de la actualización de la tecnología sin dejar de observar necesidades de aprendizaje y recursos de cada organización.



 

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