Sastrería de objetivos
¿Qué criterios usas para fijar objetivos económicos y cumplir tus metas?
Sebastián Corcuera Canseco, colaborador de Grupo VéBia, empresa regiomontana pionera en el negocio de aguas embotelladas 100% naturales. | | Edición: 51
Sastrería de objetivos

Como empresarios, es valioso fijarnos objetivos económicos porque éstos le otorgan dirección a nuestros esfuerzos productivos; nos orientan para saber qué tan lejos estamos de alcanzar los resultados esperados; nos indican cuándo sobrepasamos la meta; y establecen la pauta para trazar nuevos objetivos.

En el caso de una empresa como VéBia, especializada en producción y distribución de producto, enfrentamos distintos desafíos para cumplir nuestras metas financieras, y hacer buen uso de nuestros recursos:

  1. Cuidadoso manejo de inventarios, pues tratamos con materias primas 100% naturales.

  2. Alta competitividad porque hay pocas barreras de entrada al mercado.

  3. Disponibilidad de financiamiento para micro y pequeñas empresas, que puede ser costoso, o difícil de conseguir.

 

Estos factores requieren que actuemos con prudencia, porque de eso dependerá cerrar el año con números positivos, o recurrir a una capitalización extraordinaria.

En temas de metas y escalabilidad, muchas veces nos preguntamos cuál debe ser la meta de crecimiento ‘normal’ ¿Debemos guiarnos por crecimientos históricos? Más bien, nos concentramos en una meta de crecimiento orgánico, acotada con nuestros límites de producción. Esto último resalta la importancia de conocer a profundidad nuestro proceso de producción, así como sus factores de sensibilidad para trazar metas alcanzables. En nuestra industria esto aplicaría si, agregando un operador más o dos válvulas adicionales a una línea de llenado, nuestra capacidad de producción incrementara 10% o 30% (respectivamente) por turno. Tomando estos ejemplos como referencia, nuestras metas de crecimiento podrían asemejarse a nuestros datos históricos (crecimiento en años anteriores) o pueden ser cifras elevadas de acuerdo con nuestro esquema de inversión en activos productivos.

Por eso, financiar el crecimiento de tu empresa se puede lograr con capital del negocio, o por préstamos, fondos de apoyo (entre otros), cuidando no rebasar los límites del apalancamiento saludable. Es importante identificar un gasto contra una inversión.

Como criterio calificador, es bueno identificar en qué parte del proceso se verá reflejada la aplicación del recurso: si incrementa la producción total, es inversión; si complementa el proceso productivo, puede catalogarse como un gasto. La asignación de recursos dependerá del conocimiento que tengamos sobre nuestro proceso de producción. Si en tu industria particular, el capital humano es más intensivo, agregar personal adicional te acercará a la meta. Por el contrario, si tu industria es intensiva en capital físico, un proceso de automatización te acercará más a los objetivos de crecimiento.

Las metas de crecimiento son como un traje a la medida. Para diseñarlas bien,  es importante conocer cada área de tu empresa, porque llegar a la meta dependerá de la aplicación de recursos en los departamentos donde generará mayor impacto. Aquí te comparto algunas recomendaciones para trazar metas alcanzables:

  1. El crecimiento histórico es un buen comienzo.

  2. Vigila la salud financiera de la empresa, actúa con prudencia.

  3. No pierdas de vista la meta ni los obstáculos, así te concentrarás en la ruta del crecimiento y en las metas a mediano y largo plazo.

 

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