Un Plan para el Éxito
Todo comienza con un plan.
Rodolfo Tavarez | | Edición: WEB
Un Plan para el Éxito

Seguro se han preguntado cómo algunos negocios han logrado el éxito que aclaman, o incluso se preguntarán cómo triunfaron con sus proyectos personales. Respuestas habrá muchas, probablemente la más común: todo comienza con un plan.

De adolescente alguien me explicó a detalle que un sueño siempre será sueño hasta que se convierta en una meta, por lo que el éxito radica en primero volverlo un objetivo. Me tardé muchos años en entenderlo y darme cuenta de que tener éxito en la vida no es sólo tener un plan de negocios y hacer dinero, tampoco es pasar 20 horas haciendo ejercicio todos los días para tener una figura de modelo, ni casarse y tener una familia como en las películas. Entonces ¿qué es? ¿cómo se logra? Bueno, sigo en busca, pero les cuento lo que he concluido desde aquel día.

Por más de 15 años, cada noche, antes de mi cumpleaños, dedico unas horas para reflexionar lo que he hecho en los últimos 12 meses y cómo puedo mejorar a un año. Para esto, me ayuda el pensar dónde quiero estar a corto, mediano y largo plazo y acomodar las prioridades en esos tiempos.

“Alguien está sentado a la sombra de un árbol, porque hace tiempo alguien más lo sembró”¹, expresa Warren Buffett, CEO del corporativo Berkshire Hathaway, en su discurso de 1991. Esta frase me resulta particularmente especial dado que me recuerda a todas esas veces que creí que mi camino no tenía destino ni mis esfuerzos resultados, cuando la realidad es que el sentimiento de un fracaso no implica necesariamente un error en el plan, pues aunque las cosas no salgan como tú quieres, hay logros implícitos que dan sombra a nuevas ambiciones y expectativas.

Antes de crear un plan hay que tener claras las prioridades en nuestra vida, pues el éxito de este vendrá del balance que alcances entre tus negocios, tu vida personal y tu salud. En especial el balance mental que se logra de esto, el cual se ha denominado como factor importante en la mejora continua en el mundo empresarial actual; organizaciones alrededor del mundo ya incorporan en sus prestaciones las membresías de gimnasios para sus asociados, con el fin de incitarlos a tener mejor salud y sentirse más motivados.

 

La clave de un plan mental radica en el equilibrio y será en la medida que se cubran los siguientes puntos que lo propiciaremos:

  • Tener las prioridades claras en tu vida. Independientemente el plan que estás creando, sea de negocios o de alguna otra cosa, la certeza despeja el camino y a veces te das cuenta que puede haber más de una prioridad que se puede alcanzar al mismo tiempo.

  • Ser realistas con las metas del plan. Sobre todo asegurarnos que estas sean inteligentes, categorizarlas (personal, laboral o de salud) y tener idea de las acciones que se requieren para alcanzarlas.

  • Hacer una lista de objetivos con actividades. Una vez que tienes la idea de las acciones hay que hacer puntos prioritarios para avanzar.

  • Tener una línea de tiempo y un límite. Es importante saber cuándo comenzaremos, cuándo revisaremos el proceso y cuándo será pertinente ajustarlo o terminarlo y volver a comenzar.

  • Comparte y sé discreto. La mayoría de las personas prefieren mantener en discreción sus planes de vida, salud o de negocios. Tal vez es buena idea compartirlos con alguien al que admires y respetes en el tema, recuerda que nadie es perfecto y uno mismo no puede verse los errores, así que deja que alguien más te eche la mano en ese aspecto.

  • Motívate y échate porras. Mucha gente puede que te aplauda, pero tú también debes de hacerlo al ir avanzando en tu plan, date un regalo, un apapacho, algo en especial que te motive cuando estés batallando.

  • No te enfoques sólo en un plan. El primer logro en un plan múltiple será más difícil que el segundo, pero hacia el tercero todo será más fácil. No te detengas en uno.

Y lo más importante en todo este proceso es no perder los pies de la tierra. Los planes son para darnos una guía, pues la vida es cambiante. Tener varios planes al mismo tiempo, bajo una misma misión, nos ayuda a ser más flexibles y pacientes. Ya lo dijo Mike Tyson, “Siempre tenemos un plan, hasta que alguien te golpee en la cara”.
 

¹ Referido en el libro “Of Permanent Value: The Story of Warren Buffett“ por Andrew Kilpatrick.

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