Afrontar la adversidad
¿Cómo podemos aplicar la capacidad personal de afrontar tropiezos en lo corporativo?
Dulce Barrera, editora asociada MPC | | Edición: 52
Afrontar la adversidad

La palabra resiliencia tiene su origen en el vocablo latino resilio, que significa volver atrás, volver de un salto, rebotar; fue adaptado a las ciencias sociales para definir a aquellas personas que a pesar de nacer o vivir en situaciones de riesgo logran desarrollarse psicológicamente sanos y exitosos. ¹

Vivimos en una época complicada y llena de cambios cuando se pretende ser competitivo; por lo que es importante estar consciente de que el fracaso siempre será parte de las organizaciones, pero aprender de las malas experiencias y sobreponerse a ellas es lo que hará la diferencia.

Carolina Zatarain, Founder y CEO de Maken Institute for Sustainability, nos explica que el enfoque central de la resiliencia corporativa se alínea a la cultura de adaptación y a cómo una empresa hace frente a los eventos desfavorables para traducirlos en oportunidad. “Afrontar las crisis y recopilar las experiencias hará que la corporación pueda crecer de manera positiva”, afirmó.

 

 

Punta de lanza

Una empresa se vuelve resiliente gracias a sus líderes, quienes con el ejemplo muestran el camino a sus colaboradores. Zatarain asegura que una organización resiliente se basa principalmente en quienes están al mando de los procesos y concentran sus esfuerzos desde el liderazgo. “Yo creo que los líderes deben tener ciertos atributos para llevar a la organización a este paradigma; además deben ser ejemplo y generar credibilidad para formar equipos resilientes". 

Y enumera dichos atributos:

  • Sumamente optimistas.

  • Capacidad de reacción y toma de decisiones en momentos de crisis.

  • Integridad y ética personal y laboral.

  • Capacidad de diálogo y comunicación abierta.

 

 

Por otro lado, el inglés Gordon Tredgold, especialista en liderazgo transformacional (término posicionado por James McGregor Burns en los años 70), asegura que la resiliencia es inherente a un emprendedor exitoso y se vuelve su mejor cualidad.²

 

  1. Es ciencia. Psicólogos españoles escribieron, en 2014, sobre las tres dimensiones de la resiliencia: resistencia, ingenio y optimismo. Esto hace que la capacidad de recuperación sea factor de éxito en la actitud de un empresario.  

  2. Aprende sobre la marcha. A veces la empresa se beneficia cuando toca fondo y el líder está listo para comenzar de nuevo. La resiliencia ayuda a construir bases estables desde cero.

  3. Ha funcionado antes. Se pueden mencionar casos como la escritora J.K. Rowling, autora de la saga Harry Potter; o Jimmy Dyson, creador de la aspiradora más vendida en el Reino Unido. Ambos aparentemente en circunstancias precarias que les imposibilitaba el éxito mundial, pero con la firme actitud y disciplina para superarse a sí mismos.

  4. Cree en ti mismo y otros creerán en ti. La confianza propia hará, por inercia, que otras personas confíen en tu visión y filosofía.

 

 

¿Por qué está en boga la resiliencia?

Para Carolina Zatarain, hablar de resiliencia en los últimos años tiene que ver con la época que atravesamos y en cómo diariamente nos damos cuenta que el mundo no es el mismo que fue ayer; ahora los cambios imperan en toda índole y la resiliencia tanto personal como corporativa, es la manera en la que enfrentamos esta realidad y asumimos su impacto. “Recuerda que el terremoto del 19 de septiembre (2017) en México nos mostró la vulnerabilidad en la que vivimos y eso nos llevó a tener un plan y a transformarnos después del desastre”.

Por ello, señala como crucial crear equipos con capacidades altas de tener y mantener una actitud positiva ante los desafíos; que puedan responder con determinación y logren mantenerse motivados y optimistas.

Por otro lado, reconoce que no es sencillo crear equipos que sean capaces de responder de manera positiva ante la crisis y que existen diversos obstáculos que deben afrontar las empresas para lograr llegar a ser resilientes. La CEO de Maken explica que muchas organizaciones no están preparadas, ya que sus estructuras son demasiado rígidas, sus políticas son duras e intransigentes y eso no permite la transformación de la empresa.

Es importante hacer hincapié en que un clima laboral tóxico no permitirá crear equipos sanos que trabajen en pro de la empresa. Por esto, crear ambientes y lugares sanos de trabajo es fundamental para el crecimiento de la corporación. “Las personas aprenden mientras observan, los obstáculos se superan con el aprendizaje de lo que hacemos bien como líderes. Debemos hacer sentir parte del proyecto a nuestros colaboradores y esto generará un efecto poderoso de resiliencia que a su vez propiciará la transformación que se necesita”.

 

 

Capacidad de adaptación y flexibilidad

Uno de los rasgos más importantes que han tenido las empresas resilientes es, sin duda, su capacidad de adaptación a los nuevos tiempos. Algunas no pudieron sobreponerse a los cambios generacionales así como al desarrollo de las nuevas tecnologías; factores determinantes para que algunas marcas de distintos ámbitos, como MTV, Napster, Blackberry, Blockbuster, Pan Am y Olivetti, por mencionar algunos, perdieran el prestigio y el mercado que tenían cautivo.

Sin embargo hay quienes han sabido tomar partida de los problemas que los han aquejado, consiguiendo sobresalir a la adversidad, como sucedió con Apple, General Motors, Marvel, Hugo Boss, Nintendo, Netflix y los juguetes Transformers.

LEGO es un ejemplo de excelencia en resiliencia corporativa, pues ha vivido más de un cambio fuerte al interior y exterior de su sector, y pese a todo, se ha consolidado a nivel mundial como una de las marcas más importantes en el entretenimiento. Fundada en 1918 por Ole Kirk Christiansen, enfrentó su primer gran reto durante los años de la Gran Depresión Europea y tuvo que despedir a la mayoría de sus empleados después de 16 años de trabajo. Esto no cesó el ánimo del danés que siguió tallando madera y creando juguetes que pronto tuvieron buena reputación entre la comunidad, pues en medio de la crisis los vecinos sólo podían pagar en especie por ellos, lo que el pequeño empresario aceptaba con gusto.

En 1934, Ole prosperaba y buscó un nombre para su marca; eligió LEGO, un acrónimo en danés de LEG GODT que significa “jugar bien”. En 1941 un incendio destruyó la fábrica de juguetes; pero esto tampoco fue un impedimento para el emprendedor danés, por lo que decidió construir un espacio más grande que fuera capaz de dar respuesta a la demanda que tenía en ese momento. Siete años después de este evento, LEGO empleaba a 40 personas y su producción contaba con 150 diseños de juguetes.

Fue en 1949, en una convención en Copenhague, cuando tuvo la idea de construir juguetes con plástico (materia prima barata y resistente). Un año después lanzó el primer bloque de construcción similar al que conocemos hoy, pero no tuvo el resultado que esperaba. Fue hasta la década de los años 90 que la empresa comenzó a tener estabilidad, pues logró vender miles de millones de piezas alrededor del mundo con más de 600 millones de dólares en ganancias anuales.  

Pero no todo fue próspero. En 2004 la empresa estuvo prácticamente en bancarrota con pérdidas de más de 200 millones de dólares. El CEO de la empresa durante ese periodo era Kjeld Kirk Christiansen (nieto de Ole), quien tomó la decisión de contratar a una persona externa que tomara su cargo y sacara adelante la empresa. Así fue como Jorgen Vig Knudstorp se sumó a LEGO como CEO. Tomó medidas radicales para bajar costos y compró las licencias para realizar sets temáticos de la cultura pop como Star Wars o Harry Potter, que sólo en 2008 significaron el 60% de los ingresos y que se convirtió en el verdadero diferenciador de la marca.

 

 

Referencias:
¹ Rutter, M (1993). Resilience: Some conceptual considerations. En Journal of Adolescent Health Vol 14 num. 8 [versión electrónica sin número de página].
² Tredgold, G (2017). 4 Reasons why resilience is an entrepreneurs greatest quality. En  Inc. s.p.

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