Acerca del arte
como inspiración de la publicidad
Dulce Barrera, editora asociada MPC |
Acerca del arte

 

Durante los últimos años hemos podido ver una fusión entre el arte y la publicidad. Esta combinación se ha convertido en gran aliada de las casas publicitarias, pues los diferentes tipos de público han logrado ser atraídos por la convergencia de estos conceptos. Esto se ve reflejado en las distintas marcas que abarrotan los mercados utilizando este dúo con más frecuencia para promocionar sus productos.

Aunque es notorio que la publicidad ha tomado al arte como fuente de inspiración, uno no depende del otro. La Real Academia define al arte como la “manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos lingüísticos, plásticos o sonoros y tiene como principal objetivo la belleza, originalidad y estética”.

Por otro lado, define publicidad como el “conjunto de medios que se emplean para poder divulgar o extender la noticia de las cosas o de los hechos”; y como la “divulgación de noticias o anuncios de carácter comercial para atraer a posibles compradores, usuarios, etc”. Entonces, si el arte no es publicidad en tanto que su función es estética, y la publicidad no es arte pues su función es comercial, ¿cómo convergen ambas tendencias?

 

Combinación aliada

Mientras que el arte busca expresar todo aquello que nos rodea por medio de una experiencia estética, el objetivo de la publicidad es persuadir e informar; su primera intención será provocar, acentuar o cambiar la aceptación del producto que ofrece. Un artista buscará expresar su deseo y el publicista quiere provocar el deseo de consumo. Y aunque no es la función principal de la publicidad, ambos conceptos buscan la estética para atraer a su público. Sin embargo, la función estética que se encuentra en la publicidad siempre estará ligada a un fin de lucro.

Claro ejemplo de la utilización del arte con fines extra-artísticos (publicitarios) es el que ha hecho a lo largo de su historia la Iglesia Católica. Durante siglos, la iglesia encargaba, financiaba y destinaba por completo su producción artística a propósitos que no eran exclusivamente contemplativos —la enseñanza y la evangelización de los iletrados, la exaltación de sus valores como institución, o exhibir su poder y riqueza.

Aunque cada uno de estos conceptos tiene un fin específico, la influencia que ha logrado el arte dentro de la publicidad, y la ayuda que ésta da para la mediatización de las obras de arte, ha dado una clave para el éxito en la difusión de los productos de las marcas, así como grandes campañas publicitarias para la posteridad.

 

 

Aquí algunos ejemplos de las campañas publicitarias más destacadas que se han inspirado en el arte:

 

Representación de La última cena de Da Vinci para la marca de ropa Marithe et Francois Girbaud

 

La última cena de Leonardo Da Vinci

 

El grito de Edvard Munch para Faber-Castell

 

El grito de Edvard Munch


 

Colaboración de Andy Warhol para Absolut Vodka

 

 

Blue Shot Marily de Andy Warhol, Pop Art

 

Campaña de Pfizer que utiliza un autorretrato de Vincent van Gogh

 

 

Autorretrato de Vincent van Gogh

 

La Mona Lisa de Da Vinci para Pizza Hut

 

La Mona Lisa de Leonardo Da Vinci

 

Representación de El pensador de Auguste Rodin para Centrum Kids

 

El pensador de Auguste Rodin

 

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cultura marketing

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