Acerca del arte exponencial
Cristina Quezada Castro. Redacción |
Acerca del arte exponencial

Coyunturas como la invención de la imprenta, el viaje a la luna o el primer mensaje enviado desde internet transformaron la historia. Así, también hay obras que modificaron las corrientes tradicionales el arte. A continuación te compartimos algunas de estas piezas de arte exponencial:

 

 

La Gioconda (Leonardo Da Vinci, 1503-06)

Aunque la interrumpió en varias ocasiones y no la completó hasta su vejez, la Mona Lisa fue una pintura que influenció a otros artistas, hasta en su proceso de creación. Diversos pintores del Renacimiento emularon elementos del retrato. Hoy, esta es la pintura más conocida en el mundo, y el cuadro más visitado en el Museo del Louvre (París, Francia). También ha sido parodiada en una centena de ocasiones.

 

 

 

 

La creación de Adán (Miguel Ángel, 1512)

Casi 500 años después (en 1990), un médico norteamericano publicó un ensayo donde notó que el trasfondo y las formas que rodean a la figura de Dios en el fresco La creación de Adán, de la Capilla Sixtina (El Vaticano, Roma), son una representación muy precisa del cerebro humano. Y otros autores han apuntado que también asemejan la forma de un útero.

Antes, el fresco del pintor, escultor y arquitecto renacentista Miguel Ángel (1475-1574) ya era un ícono de la raza humana, y también la pintura religiosa más replicada en la historia. Después, estas observaciones, La creación de Adán también sería una representación del origen de la divinidad: el nacimiento y el intelecto humano.

 

 

 

Sinfonía Eroica (Ludwig Van Beethoven, 1801)

Concebida como un reconocimiento a los logros de Napoleón Bonaparte durante la revolución francesa, es uno de los primeros ejemplos donde la música no se escribió para elogiar elementos externos (la iglesia, los logros de un monarca específicos, etc.), sino que busca expresar las emociones del propio compositor.

Se ha dicho que la tercera sinfonía de Beethoven es “el más grande paso hecho por un compositor en la historia de la música”. Es ampliamente considerado que esta pieza marcó el fín de la época clásica en la música (mejor representada por los trabajos de Joseph Haydn y Mozart), y dio inicio al periodo romántico.   

Beethoven retiró la dedicatoria a Napoleón al saber que éste se autoproclamó emperador. Así, el manuscrito original de Eroica solo fue dedicado “a la memoria de un gran hombre”.

Escúchala en goo.gl/2y2kfS

 

En la página titular, el compositor borró la dedicatoria a Napoleón, después de que éste se autoproclamó emperador de Francia.

 

 

La consagración de la primavera (Igor Stravinski, 1913)

Al finalizar la primera presentación de este ballet y su música, la mitad de los asistentes en el Teatro de los Campos Elíseos (París, Francia) aplaudieron la novedosa producción del compositor ruso Igor Stravinski. Sin embargo, la segunda mitad del teatro se mostró consternada por la fuerte ruptura con las convenciones musicales del momento, y por la temática de la danza —ritos paganos rusos celebrando la primavera, y un ‘sacrificio’ humano que baila hasta morir—. Tanto así que la presentación estuvo a punto de causar una pelea entre la audiencia.

Es la composición más famosa del siglo XX; incluso, algunos historiadores de la música consideran que esta puesta fue un precursor del género Heavy Metal. El escritor francés Leon Vallas mención que esta música se adelantó 30 años a su tiempo, hasta 1940; curiosamente, ese fue el año en que Walt Disney utilizó La Consagración en una de la animaciones de la película Fantasía.

Escúchala en goo.gl/6hf4pf

Imagen de la coreografía del bailarín Maurice Béjart para la Consagración de la Primavera.

 

 

Guernica (Pablo Picasso, 1937)

Dicen que mientras Pablo Picasso vivió bajo la ocupación Nazi de París, durante la Segunda Guerra Mundial, un oficial del ejército alemán lo visitó en su departamento, notó una fotografía de su famosa pintura Guernica, y le preguntó al pintor: “Usted hizo eso”. Picasso respondió: “No, esos fueron ustedes”.

Se referían al infame bombardeo del pueblo Guernica (en el País Vasco) en abril de 1936 por parte de la fuerza aérea alemana. El ataque fue un esfuerzo de los Nacionalistas españoles (liderados por Francisco Franco) para detener el avance de la oposición Republicana durante la Guerra Civil Española (1936-1939.

Pablo Picasso terminó la Guernica en solo 35 días, y cumplió su propósito inicial: atraer la atención del público hacia la causa republicana. Sin embargo, el cuadro no contiene referencias específicas al bombardeo de Guernica o la Guerra Civil Española; por eso, hoy es un ‘ícono del siglo XX’ que advierte contra el sufrimiento causado por la guerra, en cualquier sitio.

 

 

 

Guerrillero Heroico (Alberto Korda, 1960)

En la imagen original, el fotógrafo cubano Alberto Korda también capturó las hojas de una palmera y el perfil de un hombre desconocido. Al recortar estos elementos, Korda creó la que quizá sea la fotografía más famosa en el mundo: el retrato de Ernesto ‘Ché’ Guevara mientras escuchaba un discurso de Fidel Castro, conmemorando a las víctimas del buque francés La Coubre, en el puerto de La Habana.

El rostro de Guevara en esta imagen ha sido pintado, impreso, digitalizado, tatuado y esculpido en innumerables ocasiones. En 2011, el Museo de Fotografía de California destacó que “el retrato de Korda se incorporó a los lenguajes del mundo. Es un símbolo alfanumérico, un jeroglífico, un ícono instantáneo que reaparece misteriosamente cuando existe un conflicto. No hay otra imagen en la historia que funcione así”.

Conoce más sobre el Guerrillero Heróico en goo.gl/dDr1dk  

 

 

 

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