¿Cuáles son tus fuentes?
Nadie tiene derecho a apropiarse de información y hacerla pasar como suya.
Dulce Barrera, editora asociada |
¿Cuáles son tus fuentes?

Apenas una semana después de que entré al nuevo trabajo, llegó un señor para hablarnos sobre la ciencia que ayuda a leer más rápido y con un 100% de comprensión. Mientras hablaba —porque hablaba mucho— repetía con mayor frecuencia que lo que nos presentaba se trataba de una ciencia. Con esta constante afirmación que no era explicada, le pedí que me dijera en dónde encontrar más información al respecto, pues no lograba quedarme claro la ciencia a la que se refería.

Lamentablemente, el presentador no pudo darme ningún nombre o dato que fuera relevante. Solo mostró algunas biografías de personajes célebres que eran capaces de leer dos libros antes del desayuno. Así que terminó por decirme que en Google podía encontrar la respuesta.

Sin duda tenía razón, yo podía buscar y encontrar en internet la respuesta. Sin embargo, cuando alguien se presenta ante un público, o escribe sobre un tema especializado que está destinado a ser publicado, se deben citar las fuentes de información de otra manera, ¿quién podría confiar en nuestro juicio si no sabemos de dónde proviene la información que tan deliberadamente afirmamos?

 

Citar como un acto ético

Cuando emitimos un juicio de valor, éste es una construcción objetiva y propia que surge gracias a un sustento. Es decir: debido al conjunto de enseñanzas de otros exponentes, cada persona es capaz de crear una idea. Por tal motivo, el Manual de Publicaciones de la American Psychological Association (APA) deja claro que, ya sea en parafraseo, con cita directa o describiendo una idea que haya influenciado el trabajo, es un deber dar crédito a la fuente (tercera ed., pág. 169). Esto permitirá que el oyente o lector pueda contextualizar el contenido, al poder distinguir las contribuciones que han influenciado a quien expresa el mensaje.

No sustentar o dar crédito de lo que decimos y escribimos puede llevar a una acusación de ignorancia o de plagio. Este último de suma importancia puesto que, aparte de desacreditar a una persona, dicha demanda es motivo suficiente para invalidar cualquier trabajo. Por tal motivo, aquí te presentamos algunas de las reglas básicas que expone la APA para citar adecuadamente en cualquier texto.

 

Cómo citar*

El objetivo de las citas es que los lectores puedan familiarizarse con el tema y todo lo que ha sido escrito al respecto, así como darles la oportunidad de cuestionar y refutar. No hay una cantidad de citas establecidas, pues eso dependerá del tema que se aborde en el texto.

 

Cita textual

Se reproduce exactamente la fuente de la que se toma el material. En ella es necesario que se especifique lo siguiente: nombre del autor, año de la edición con la que se trabaja y número de página.

¿Cómo y cuándo usarla? Cuando las citas tengan menos de 40 palabras, se incluyen en el texto entre comillas. Si estas aparecen en el centro de la oración, es necesario anotar dentro de un paréntesis la fuente después de cerrar las comillas, y continuar con la oración (no es necesario agregar otro signo de puntuación a menos que sea necesario en el texto). Por ejemplo:

  • Cuando se habla de existencialismo se encuentra a Samuel Beckett, que en El innombrable (2004) se cuestiona “¿DÓNDE AHORA? ¿CUÁNDO AHORA? ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. Decir yo. Sin creerlo. Llamar a eso preguntas, hipótesis. Seguir avanzando, llamar a eso seguir, llamar a eso avanzar” (p.5), y que hace una profunda reflexión sobre el tema.

Si la cita se encuentra al final de la oración, se escribe la fuente entre paréntesis después de cerrar comillas. Por ejemplo:

  • Dentro de este monólogo y a través de la voz de su personaje afirma que “No se necesita razonar, para no tener esperanzas. Adelante con la monotonía, entonces, es más estimulante” (Beckett, 2004. p. 98).

Si la cita tiene más de 40 palabras, es necesario ponerla en un párrafo aparte que tenga en el margen izquierdo una sangría de aproximadamente 2.54 cm y sin usar comillas. Por ejemplo:

  • Además, Beckett (2004) muestra un evidente enfado al hablar sobre la condena humana y las consecuencias de los actos al decir:
    Quizá algún día sepa, diga, lo que hice mal. ¿Cuántos somos, al final? ¿Y quién habla en este momento? ¿Y a quién? ¿Y de qué? Este interrogatorio no sirve para nada. Que ellos me pongan en la boca con qué salvarme, con qué condenarme, y que no me hablen más al respecto, que no me hablen más. (pp. 99-100)

 

Parafraseo

Expresar la idea de alguien más con nuestras palabras. Esto implica la comprensión total del texto original para poder sintetizar la información. Es importante recordar que, aunque hagamos uso de nuestras palabras, la idea central es de alguien más, por lo que es necesario citar al autor. Por ejemplo:

  • El manual de la APA recomienda especificar el número de página o de párrafo. Con esto se ayudará al lector a encontrar con facilidad el fragmento en el texto original (p. 171).

 

Otras especificaciones

  • Las citas textuales deben ser exactas; es decir, la ortografía y puntuación deben respetar la fuente original.

  • Los puntos suspensivos se usan para señalar que ha sido omitido texto de la fuente original.

  • No deben omitirse citas que estén dentro del texto original.

 

Al final, ninguno de mis compañeros quedó convencido con la presentación de la ciencia que te hace leer más rápido. La evasiva de preguntas sobre el tema y la falta de sustento sobre lo que hablaba no logró que alguien quisiera pagar la exorbitante cantidad del curso, que además tenía duración indefinida (pues eso dependía de la habilidad de cada persona).

Poder responder a los cuestionamientos que nos hacen al momento de exponer nuestras ideas, basados en sustentos fidedignos, no solo es un acto ético; citar correctamente representa también un acto de entendimiento y respeto a quienes nos ofrecieron sus conocimientos.

 

*Manual de publicaciones de la American Psychological Association/ tr. por Miroslava Guerra Frías. -- 3a edición-- México: Editorial El Manual Moderno, 2010.

 

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