Empresario con 'Toque de Midas'
Marcus Lemonis detecta el potencial de éxito en la crisis y ayuda a revitalizar las empresas familiares en EU.
Xulio Guillén | | Edición: 54
Empresario con 'Toque de Midas'

Su vocación empresarial lo ha llevado a ser mentor de negocios y en seis años ha invertido más de 45 millones de dólares para salvar de la quiebra a cientos de pequeñas empresas en Estados Unidos. Marcus Lemonis se ha posicionado bajo estas prácticas como arquetipo heroico de negocios ante la crisis.

“Mi visión se centra en la gente y en cómo las buenas prácticas de una organización impactan más allá de la generación de un empleo. Algo que he notado en mi carrera es que la gran mayoría espera que alguien más resuelva los problemas de un negocio y de ahí mi oportunidad para tomar las riendas, y no precisamente para resolverles la vida, sino para hacerlos conscientes de la responsabilidad que conlleva una empresa”.

Hoy, el CEO del holding Camping World, valúa su compañía en 2.2 mil millones de dólares y goza de éxito también como estrella de las series de televisión, The Profit y The Partner, abocadas a revitalizar Mypes y Pymes en riesgo de quiebra.

A diferencia de Mark Zuckerberg, Elon Musk, Tim Cook, Jeff Bezos o Warren Buffett, Marcus Lemonis no amasó su fortuna —valuada en más de 75 millones de dólares— a través de la disrupción, pero sí mediante el riesgo, explotando sus habilidades de negociador. Su historia es ejemplo del rags to riches, al pasar de un orfanato en Beirut a una mansión en Chicago, esforzándose para constantemente superarse a sí mismo.

“El compromiso hace la diferencia. Desde que inicié en los negocios siempre he tenido claro que el esfuerzo es la clave y que el vínculo entre este y la ambición debe ir más allá del dinero. Soy de los que creen que debes invertir tu persona en un proyecto para que el compromiso se contagie y genere un cambio real. Irónicamente conmigo nunca ha sido el dinero lo que rige mi vida, sino las relaciones que se generan a partir de los negocios”.

El multimillonario carismático, cuya fortuna asciende a los 900 millones de dólares, contempla la reinvención y las segundas oportunidades como una filosofía de vida y de negocio, y considera que es precisamente la soltura de la personalidad otro factor clave de supervivencia en dicho ámbito, pues propicia apertura y vínculos que se gestan desde la confianza.

“Ser honesto con uno mismo es fundamental para lograr los objetivos. La idea detrás del negocio debe convencer al empresario más allá del dinero y la transparencia debe ser parte de las prácticas hacia la mejora continua. Sin embargo, la realidad es que los empresarios de hoy tienen la concepción de que alguien más debe solucionarles los problemas que se presenten, mientras que los emprendedores de hoy están ávidos de recursos que faciliten sus iniciativas. Pocos son los que se esfuerzan con sus propios méritos para levantar un negocio”.

La distinción entre éxito y fracaso, partiendo de la acepción más común, radica en cómo asume la persona el negocio, cómo opera, cómo impacta la profesión en su vida y cómo pide ayuda en momentos de crisis.

“Pedir ayuda es lo más difícil que puede sucederle a un empresario exitoso, pues siempre va a temer el juicio. Las decisiones más difíciles en mi vida tienen que ver con admitir que me he equivocado y tomar el valor para pedir ayuda. Es difícil incluso admitir estas cosas, porque es normal sentirte invencible cuando estás a cargo de algo, aunque eso no sea real, por eso es importante aprender a distinguir lo que es real de lo que no, conforme crecemos profesionalmente”.

La visión de Lemonis es aparentemente sencilla: invertir y rescatar a cambio de una parte de la empresa, que equivale a un porcentaje de las ganancias. Pero ahí es donde se origina el mayor de los retos: el cambio de mentalidad de los dueños de un negocio al tener a un socio accionista asesorando el mismo.

“Esta es sólo una de las cosas a las que debe abrirse la persona que pide ayuda, la otra sería contar con un buen head hunter, alguien dispuesto a ayudar a transformar la empresa desde su capital humano. Considero que este aspecto incluso es relevante si se ahonda en materia de protocolo de reclutamiento, pues considero que hoy la gran mayoría de las empresas tienen prácticas obsoletas basándose sólo currículos y entrevistas tradicionales. Hoy lo digital ha impactado en más áreas de las que imaginamos”.

 

¿Cómo lograr la plenitud del negocio?

La experiencia de Marcus Lemonis como estrella de dos reality shows abocados al rescate de los pequeñas y medianas empresas lo ha convertido en mentor y gurú en materia de negocios.

 

  • Asumiendo los errores como oportunidad de aprendizaje

Shows como El Socio muestran los problemas más comunes que atraviesan las pequeñas empresas y cada episodio sirve de caso de estudio sobre las prácticas del líder y el impacto de terceros en la búsqueda de crecimiento. Al final, la gran mayoría acaba por entender que asumiendo el error y dejando el ego a un lado se abren más posibilidades de triunfo.

 

  • Conociendo los números de la compañía

Voltear a ver los números es entender a la empresa desde sus raíces. Conocer pérdidas y ganancias otorga un diagnóstico único al líder para no sobrevalorar ni subvalorar el servicio o producto que se ofrece; sólo de esta manera se puede mejor. Por lo tanto, vale la pena invertir en un buen contador o consultor que pueda guiar en la dirección correcta.

 

  • Considerando, en el momento preciso, tener un socio

La dinámica del show suele poner a Marcus como socio activo de las compañías, lo que abre el diálogo de la necesidad de una alianza para impulsar el negocio. Ante la crisis, los propietarios no deben descartar la posibilidad de traer un socio, uno silencioso es lo ideal, pues son la mejor opción para las Pymes, ya que ceden la decisión sin perder acceso al capital.

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