Ética para líderes
Los grandes líderes hacen y deshacen, prueban y yerran; viven la práctica, leen la teoría, y aprenden de la literatura.
Esteban Muñoz Aguilar. Dirección Editorial |
Ética para líderes

 

La ética del líder no es un tema exclusivo de maestros o de estudios académicos. La literatura y el teatro contienen cientos de personajes que representan los retos que cualquier director o fundador puede enfrentar diariamente. Sus historias nos permiten comprender las implicaciones morales, personales y sociales que deben atender, para superar sus obstáculos… o sucumbir a ellos.

A continuación, te compartimos unos pocos ejemplos sobre liderazgo ético en la literatura:

 

 

Antígona (Sófocles, 441 a.C.)

 

Como el nuevo rey de Tebas, Creón, debe preservar las leyes civiles de la ciudad. Su principal obstáculo es Antígona, hija de Edipo, el antiguo regidor de la ciudad. Ella quiere enterrar a su hermano Polinices bajo la ley religiosa de Tebas, pero Creón lo designó como un traidor, negándole un funeral tradicional. Ambos personajes son líderes, y su falla principal es ignorar la perspectiva ética de cada uno.

 

 

Meditaciones (Marco Aurelio, 161-180 d.C.)

 

Comprende los aprendizajes personales del emperador romano Marco Aurelio (121-180 d.C.). En estas reflexiones, el soberano filósofo analizó su comportamiento como líder y como persona, permitiéndose recordar las cualidades que le ayudaban a dirigir con diligencia, así como los principales defectos que debía corregir para mantener un temple apto en su gobierno.

 

 

El rey Lear (William Shakespeare, 1606)

 

Cansado de los deberes del gobierno, el anciano rey Lear, decide retirarse y dividir su reino en feudos para sus tres hijas. Sin embargo, el tamaño de cada territorio dependerá del amor que cada una pueda expresarle a su padre con palabras. Con esta estratagema, Lear desencadena un conflicto familiar devastador que llevará a sus descendientes a la guerra, eximirá a los súbditos más leales, y llevarán al rey hasta la locura. La tragedia de Lear expone los peligros del liderazgo narcisista, que solo busca elogios, sin importar las consecuencias.

 

 

El contrato social (Jean-Jacques Rousseau, 1762)

 

La premisa de este filósofo francés propone que todos los individuos buscamos nuestra prosperidad, pero que es imposible alcanzarla en solitario. Entonces, la relevancia del contrato social —un acuerdo que explica y justifica los derechos y las responsabilidades del ciudadano, dando cuenta de sus obligaciones morales y de la legitimidad del Estado— es implementar este acuerdo apropiadamente, pues si cada persona favoreciera sus garantías individuales, antes que el bienestar común, se generaría la desigualdad que las comunidades buscan erradicar.

 

 

Desobediencia civil (Henry David Thoreau, 1849)

 

Después de pasar una noche en prisión como protesta contra la esclavitud y la guerra entre México y Estados Unidos (1846-1848), este autor norteamericano expresó su interés por despertar el sentido de justicia de la mayoría, al mismo tiempo que respetaba las demás leyes e instituciones sociales que lo regían como ciudadano. Así es como definió la desobediencia civil para sus lectores: “Hay leyes injustas; ¿nos resignaremos a obedecerlas, o intentaremos enmendarlas y no las obedeceremos sino hasta que lo hayamos conseguido? O,más bien, ¿las incumpliremos de una vez?”.

 

 

Moby Dick (Herman Melville, 1851)

 

En un viaje anterior, el capitán Ahab pierde una de sus piernas al intentar cazar a Moby-Dick, la misteriosa ballena blanca que ha hundido más de un barco en el océano. En el nuevo viaje a bordo del Pequod, la herida de Ahab tomará el control de la tripulación, a quienes manipulan con todos los medios a su disposición para vengarse de la ballena blanca. Pero, ¿cuánto es que la tripulación debe dejarse llevar por el carisma de su líder, dejando de lado los objetivos principales de su viaje, para satisfacer los deseos de un solo hombre?

 

 

Ética para la empresa (Fernando Savater, 2014)

 

Compuesto por una serie de charlas que el autor ofreció en Bogotá, Colombia, este ensayo es una disertación sobre la responsabilidad ética de los empresarios en el siglo XXI. Savater explica que los principios que aseguran el respeto y la productividad en el negocio son: comunicación (capacidad de escuchar, respetar y fomentar el intercambio de opiniones); autoridad (despertar, aumentar e incrementar las fortalezas de los empleados); motivación (promover la sensación de utilidad para que los colaboradores contribuyan al crecimiento y formen parte de la empresa); y RSE (asumir una postura en favor de la educación, del combate a la miseria y la pobreza).

 

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