Inflar el Optimismo
Lucrar con el empoderamiento de aquellos que buscan trascender a través de la tiranía de la felicidad.
EVERARDO GÓMEZ | | Edición: 54
Inflar el Optimismo

Queremos vivir felices, ser mejores y ejemplo para otros, pero algunas veces podemos sentir que nos hace falta motivación para seguir el día a día. Los coachings son programas enfocados en motivar a los individuos y lograr que encuentren optimismo; sin embargo, la causa original de estas empresas se ha desvirtuado con la entrada de muchos programas que se han alejado de la idea principal y han caído incluso en lo sectario.

Originalmente el coaching estaba dirigido a los deportistas. El enfoque era trabajar por objetivos para obtener resultados paulatinos. Motivar y dar confianza a un equipo de fútbol, a un ciclista o a un clavadista entra también en esta primera definición. La idea del coaching también apareció en el área de los psicología y su aplicación en el mundo empresarial fue avanzando durante los años noventa del siglo pasado.

El coaching no es malo, su viabilidad depende del manejo del tema por quienes imparten este tipo de pláticas que desafortunadamente se han ido pervirtiendo con los años. Algunas empresas que ofrecen este tipo de servicios buscan engañar a los usuarios para generar ingresos que, en lugar de regresar beneficios a quienes asisten a reuniones, pláticas y seminarios ofrecidos por ellos, los envuelven en situaciones complejas que pueden llegar a confundir su objetivos profesionales y personales.

 

Cómo identificar un falso Coaching

Los coaches pirata no tienen la formación para dedicarse a hacer lo que intentan hacer. Existen certificaciones que son el respaldo académico necesario para que algunas personas se puedan dedicar a ese tipo de pláticas que, mal llevadas, pueden provocar más problemas que soluciones. En el coaching se estudia el entorno, la toma de decisiones y el análisis de las circunstancias de una persona o grupo social, por lo que toma varios años de estudios, investigación, trabajo de campo y prácticas profesionales.

Existen, sin embargo, organismos que “certifican” programas en los que puedes ser coach en dos días, pero que no están dentro de las instituciones internacionales que establecen los lineamientos adecuados para ejercer el coaching.

Existen varias formas de identificar los coachings que realizan malas prácticas. Cumplir con al menos dos se consideraría tomar cautela en el involucramiento.

 

     1.- El proselitismo

Se basa en una estructura piramidal y obliga a sus integrantes a buscar más personas.

 

     2.- El adoctrinamiento

Se manejan por reglas estrictas, prohíben incluso ir al baño y tienden a aislar a la persona.

 

     3.-  La venta de la verdad

Te harán creer que son la verdad absoluta y si alguien lo cuestiona es débil y fracasado.

 

     4.- Crean aparente necesidad

Ayudan bajo un aparente desinterés, pero luego piden dinero y que sumes a otros.

 

     5.- Administran el poder

Crean jerarquías para distinguir a los que más se comprometen y así miden el éxito.

 

     6.- Cambian su identidad

Rotan a sus líderes y modifican su nombre bajo un argumento motivacional.

 

En este tipo de malas prácticas es común encontrarse con frases como:

“Eres un triunfador y mereces lo mejor; tienes potencial, sabiduría, luz dentro de ti”

“Todo lo que has vivido no te ha dejado explotar tu potencial”

“Lo que tienes que hacer es perseverar con nosotros”

“Debes ser valiente y llevar a otras dos personas a que vivan la experiencia y tú las vas a contagiar de alegría y liberación”

“Tu proceso al éxito será rápido y rotundo”

 

El Coaching que te calce

Lo que hace a un coach no es el buen uso del lenguaje, sino estar certificado. Esto les ayuda a definir en qué área trabajan y cuál es el método que utilizan. Para Jessica Lockhart, creadora del coaching en optimismo “hay tantos tipos de coaching como habitantes en el planeta” y cada uno está enfocado en diferentes necesidades.

Existen varios tipos de coaching que se diferencían por el método que emplean y por la problemática que abordan.

 

Coaching Ontológico

Está enfocado en la comunicación, en la manera en que nos expresamos para dar a conocer lo que pensamos, queremos hacer, proyectar objetivos claros.

 

Coaching Sistémico

Basado en la teoría de sistemas, ve al individuo como parte de un todo. Revisa cuáles son las consecuencias de la interacción del sujeto en el ambiente y viceversa.

 

Coaching con Inteligencia Emocional

Basado en las aportaciones teóricas de Daniel Goleman, promueve el control de las emociones para un mejor desarrollo personal y profesional.

 

Coaching Cognitivo

Basado en la teoría psicológica cognitiva, se enfoca en la memoria, el razonamiento, las funciones receptivas y expresivas, el pensamiento y el aprendizaje.

 

Coaching PNL (programación neuroligüística)

Está enfocado en la programación neuroligüística y en el cómo el sujeto interpreta la realidad y cómo la afronta a partir del lenguaje.

 

Coaching coercitivo

Se caracteriza por ser dirigido por personas sin formación para realizar un coaching. Utilizan la sensibilidad de las personas para que sus técnicas causen impacto.

 

Antes de tomar la decisión de acudir a un coach, debemos investigar por quién está certificado, cuales son sus prácticas y bajo qué línea promueve el cambio. En México existe el respaldo de la International Coach Federation (ICF), aunque en especializaciones como el caso del coaching en optimismo, tienen validez de licenciatura o maestría en algunos países.

 

El trabajo motivacional debe ser integral, pues según Jessica Lockhart, muchas veces se busca desarrollar ciertas áreas o perspectivas y se descuidan otras. Y ante el interés o la duda, lo mejor es buscar las referencias profesionales de cada coach y orientarse en los organismos oficiales para validar su profesionalismo y de paso conocer qué tipo de coach es el que uno necesita.

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