¿Trabajar en startups o en grandes corporativos?
El mercado laboral es amplio para los emprendedores: ¿startups o corporativos?
REDACCIÓN | | Edición: WEB
¿Trabajar en startups o en grandes corporativos?

En la actualidad, el mercado laboral en el país es diverso y rico en posibilidades de crecimiento. No obstante, la encrucijada es casi siempre la misma durante la búsqueda de un empleo, y especialmente para jóvenes emprendedores: ¿startup o empresas corporativas?, ¿qué otorga más beneficios a largo plazo?, ¿cuál es la opción más conveniente? Mientras las grandes empresas consolidadas se amplían y diversifican, las startups buscan sostenerse y apostar en grande a abrir un nicho comercial desconocido.

Sin duda, no existe una respuesta correcta para estas preguntas, pues depende en gran proporción a las ambiciones de los ofertantes y su experiencia laboral, especialmente a largo plazo. La fórmula, no obstante, es sencilla: las grandes compañías tienen horarios fijos, las startups son más flexibles. Las primeras ofrecen estabilidad, prestaciones y beneficios, las segundas vinculación, experiencia y la promesa de una gran tajada del pastel en caso de éxito.

A largo plazo, elegir entre ambas opciones representa además una visión a futuro sobre las habilidades y liderazgo del socio contratado. Por un lado, si una startup ofrece flexibilidad de horario, ¿cómo se garantizará entonces el crecimiento a un puesto directivo en un futuro? Por otra parte, si un corporativo ofrece capacitación estructurada y previamente definida, ¿en qué momento ofrecerá las habilidades blandas y multidisciplinarias necesarias para el crecimiento individual?

Conoce a continuación los beneficios que cada opción te ofrece.

 

Startups

  • Grandes riesgos con grandes beneficios. Según las estadísticas, la mayoría de las empresas de tipo startup fracasan. Algunas por falta de presupuesto, por malos manejos y dirección o por conceptos anticuados. No obstante, la inversión puede valer la pena, pues sólo este tipo de empresas ofrecen gran éxito a corto plazo.

  • Más que un trabajo. Las startups trabajan bajo constante presión en búsqueda de sobrevivir y satisfacer a cada inversionista con su respectiva fecha de entrega. Esta dinámica ofrece recompensas, pues el rol de cada individuo al interior de la empresa se vuelve trascendental y éste se vuelve parte integral de su crecimiento.

  • Grupos pequeños. Un equipo de colaboradores en este tipo de proyectos suele ser reducido y multidisciplinario, con gran sentido de pertenencia y tareas de gran impacto al interior del grupo. No obstante, estos equipos suelen exigir eficiencia y compromiso que no todos están dispuestos a entregar por un proyecto riesgoso.

  • Innovar o morir. Instagram nació como una aplicación para hacer check in en diferentes sitios icónicos. Ante la demanda de los consumidores, la empresa tuvo que evolucionar a lo que es el día de hoy. No todas las empresas e individuos tienen tal nivel de adaptabilidad ante el cambio, por lo que la tolerancia al cambio es un factor determinante antes de integrarse a proyectos de esta naturaleza.

  • Sueldos bajos (sólo temporalmente). Antes de despegar, las startups operan a través de sueldos bajos e incluso pro-bono. Esto es un factor determinante durante la búsqueda de empleo, pues a pesar de ofrecer grandes beneficios a largo plazo, los sueldos iniciales caen debajo de la línea de competitividad salarial.

 

Grandes Compañías

  • El trabajo que todos hacen. Las grandes corporaciones contratan gran cantidad de personal. Cientos e incluso miles de personas hacen el mismo trabajo que un recién contratado, por lo que aunque es más fácil capacitarse en torno a él, la invisibilidad, la imposibilidad de destacar y de obtener reconocimiento son factores que no juegan a favor del crecimiento individual.

  • La cadena de procesos. Dada la gran cantidad de empleados y una estructuración clara de la labor para cada uno de ellos, en las grandes corporaciones impera la burocracia. Aunque implica estabilidad y certeza, este mecanismo también alenta los procesos de adaptación y de toma de decisiones (aumentos, ascensos, contrataciones, reubicaciones), por lo que sus resultados, pese a estar garantizados, se ven ralentizados considerablemente.

  • Las grandes decisiones se toman en jerarquía. Dado el enorme tamaño de sus equipos de trabajo y la clara estructura piramidal respecto a la toma de decisiones, es normal que una sola labor u operación al interior de una gran empresa dependa de muchas personas. Lo anterior podría afectar el desempeño de los empleados a nivel individual, así como su capacidad para destacar a largo plazo al interior de la organización.

  • Formalidad. En las grandes corporaciones, la uniformidad supera a la originalidad y se vuelve indispensable para mantener una imagen ejecutiva de respetabilidad y cohesión. Ejemplo de ello es el código de vestimenta al interior de las instalaciones de las empresas. Pese a implicar logísticamente menor esfuerzo para cada empleado, el uso de uniformes también puede afectar negativamente la expresión creativa y la individualidad de los empleados.

  • El reloj, implacable, se debe respetar. Sin apelar a su autonomía e independencia, las grandes corporaciones mantienen un registro de tiempo muy fijo que debe ser respetado a toda costa. Puede ser que no existan las horas extra en estas organizaciones, pero tampoco existe la flexibilidad ante contingencias o necesidades específicas de cada empleado.

 

A pesar de ser diametralmente distintas, tanto las startups como las grandes corporaciones ofrecen diferentes beneficios y mantienen a la sociedad en movimiento, en muchas ocasiones proporcionando modelos mixtos de trabajo que cada vez fomentan más la formalización e inclusión de los trabajadores a favor de su bienestar y de la eficiencia, la productividad y el éxito de los grandes proyectos que abanderan a través de su constante esfuerzo.

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