José-Oriol Bosch, CEO del Grupo BMV
“Nuestra victoria moral son las empresas que ingresaron siendo medianas y ahora son grandes competidoras gracias al mercado de valores”.
Esteban Muñoz Aguilar |
José-Oriol Bosch, CEO del Grupo BMV

Fotos por Macdutagle Photography & Cinema

 

El edificio de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) es una de las construcciones más emblemáticas de la Ciudad de México y miles de personas pasan junto a él todos los días, sin embargo no todas saben o recuerdan que en el interior del majestuoso recinto, hay un grupo de personas trabajando para brindar mejores condiciones para el desarrollo del mercado de valores. Sin duda, este inmueble es la imagen que mejor representa a la BMV, pues no existe un rostro humano único que encarne al mercado.

Esta es la visión que José-Oriol Bosch Par expresa constantemente. Para él, la BMV no es un mundo alejado del ecosistema financiero mexicano en el que unos pocos individuos colaboran, invierten y toman decisiones. Más bien, es un pilar que complementa el crecimiento del país a través del trabajo en equipo, el acceso a información financiera y la promoción de instrumentos que permitan a las empresas contribuir al crecimiento económico.

 

Lo común es percibir al mercado de valores como un ecosistema exclusivo, lejano para la mayoría de la población. ¿Cuál es el origen de esta percepción y cómo la ha enfrentado la BMV?

Hay muchos paradigmas sobre la BMV que las personas asocian con palabras como ‘juego’: identifican al mercado de valores como un casino, piensan que es un club selecto y que participar es muy caro. La lista es amplia, y estos paradigmas se originan por la falta de conocimiento para desmentirlos.

La educación es uno de los principales problemas que aquejan a México; y en las finanzas es un padecimiento preocupante, pues este es un sector en el que todos participamos de una forma u otra, ¿quién no tiene necesidad de créditos o algún ahorro que quiera invertir? Actualmente, Standards & Poors estima que poco más de dos tercios de la población mayor de 15 años (casi 90 millones de personas) carece de conocimientos financieros básicos; y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) calcula que  el nivel de bancarización del país solo comprende a 32 % de la población.

Esta falta de información es un problema tanto para los emisores como para los inversionistas, quizá el emisor se está financiando con características mucho más costosas para los accionistas del negocio. Por eso, incrementar la cultura financiera es un reto importante que debemos atender ―lo que no se conoce, no se puede aprovechar― para que la promoción del mercado de valores alcance las zonas más recónditas de México. Nuestro objetivo no es que coticen o inviertan en la BMV forzosamente, sino que conozcan, evalúen y decidan cuál es la mejor opción para sus necesidades.

Al respecto, sí hemos realizado grandes esfuerzos de promoción. 90 % de las empresas listadas en la BMV están en cuatro estados: Ciudad de México, Nuevo León, Jalisco y el Estado de México. Estas cuatro entidades son los sitios donde la cultura y la educación financiera son mayores, pero no representan ni la mitad del Producto Interno Bruto (PIB) de México. Hay muchos estados de la República donde solo existen una o dos empresas listadas, y poco más de 10 entidades no tienen una sola empresa que cotice en la BMV por que no tienen el conocimiento para hacerlo.

Por eso, en los últimos años nos hemos dedicado a promover los beneficios del financiamiento bursátil en todo el país, para que la población tenga la información necesaria para la toma de decisiones y no desista en participar solo por desconocimiento. Además, nuestras visitas se complementan con la relación que tenemos con las universidades, que nos abren sus puertas para dar pláticas a estudiantes, de tal forma que visitar un estado representa actividades enfocadas tanto al financiamiento como a la inversión.

¿Existe algún factor relacionado con el bono demográfico que pueda beneficiar al mercado bursátil de México? ¿Cuál es la injerencia actual de estos líderes jóvenes en el mercado de valores?

Es una oportunidad que todos debemos aprovechar, porque los jóvenes sí tienen un nuevo interés por aprender y saber qué opciones de financiamiento existen y en escoger la mejor. En la BMV nos mantenemos muy cerca de ellos ―50 % de nuestros empleados son millennials―; para esto, hemos cambiado y reinventado algunas de nuestras prácticas, para adecuarnos a sus necesidades. Un buen ejemplo son las redes sociales, donde continuamos teniendo un crecimiento importante. Cada vez más jóvenes nos están siguiendo desde Facebook y Twitter.

También fundamos la Escuela Bolsa Mexicana en 2002, que renovamos y reinauguraremos este año, para promover la cultura financiera y formar profesionales en el mercado de valores. Al respecto, estamos conformando alianzas con universidades para incrementar la cultura financiera entre los jóvenes. Y por otro lado, contamos con el ‘Jueves de Bolsa’, un evento gratuito que realizamos los últimos jueves de cada mes para discutir diversos temas de financiamiento; y próximamente inauguraremos el Museo Interactivo Financiero, donde fomentaremos el acercamiento constante con todo tipo de público.

El interés por invertir en Bolsa está creciendo. Cada vez hay más personas que quieren conocer el mercado de valores y aprender a invertir; cada año recibimos cerca de 20 000 estudiantes universitarios en nuestras instalaciones. Si nosotros les brindamos la información y las herramientas necesarias para que entiendan mejor los beneficios del mercado, estamos seguros de que lograrán marcar una diferencia en la cultura financiera de los próximos años.

La mayoría de las personas consideran que la BMV es solo un espacio para inversionistas y para colocar acciones; no siempre se sabe que existen otras fuentes de financiamiento para las empresas...

La BMV es una Sociedad Anónima que cuenta con concesión de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para facilitar las operaciones bursátiles. Realmente, la BMV funciona como cualquier otro mercado, en el que compradores con excedentes de recursos se encuentran con vendedores que tienen necesidad de dinero. Las modalidades más tradicionales de intercambio son las Acciones y la Deuda, pero también contamos con otros instrumentos que las empresas pueden aprovechar.

En 2009 se crearon los Certificados de Capital de Desarrollo (CKD) destinados a financiar proyectos a largo plazo; en 2011 se conformaron los Fideicomisos de Infraestructura y Bienes Raíces (FIBRA) para impulsar el financiamiento en el sector inmobiliario; y en 2015 nacieron los Fideicomisos de Inversión en Energía e Infraestructura (FIBRA E) para financiar proyectos en el sector energético y de infraestructura; así como los Certificados de Proyecto de Inversión (CERPI), una alternativa a los CKD para que los inversionistas institucionales apoyen diversos proyectos de los sectores productivos.

Las funciones de la BMV son intermediar y ofrecer los recursos necesarios para promover la interacción entre los inversionistas y quienes buscan financiamiento, por medio de productos, tecnología o reglamentos. Nuestra tarea es proporcionar la infraestructura necesaria para que la transacción de valores ocurra, procurando así el desarrollo del mercado, su expansión y competitividad.

¿Cuáles son los principales contratiempos que se enfrentan durante una colocación? ¿Cómo pueden resolverse?

Es cierto que la colocación es un proceso que requiere cierta disciplina, pero concluirlo ofrecerá beneficios vitalicios a las empresas: fortalecimiento de su estructura financiera, proyección empresarial, optimización de costos financieros y permanencia.

Naturalmente, hemos encontrado muchos retos en el camino. Los principales recaen en costos, reporte de información financiera y transparencia. De hecho, una de las cosas que más sorprende a los emisores potenciales es que el costo es menor a lo que imaginan; cuando una empresa realiza su colocación, sabe perfectamente cuánto está pagando a los participantes del proceso ―la BMV, los colocadores, los despachos jurídicos, etc.― porque son cifras públicas y transparentes. Por otro lado, la entrega de información al mercado brinda diversas ventajas y oportunidades a las empresas. Listarse en la BMV y adoptar la transparencia es como colocar al negocio en una vitrina de credibilidad, propiciando que su financiamiento sea mucho más competitivo.

Se trata de educar y acompañar a la empresa en el cambio. El proceso puede durar algunos meses o incluso años, todo depende del negocio y del grado de avance que tenga en su reporte de información financiera o en su implementación de Gobierno Corporativo.

Hay muchos empresarios que miran con recelo al Gobierno Corporativo, pues creen que limitará su poder de decisión. ¿Cuál es su apreciación al respecto?

La mayor parte del PIB nacional proviene de empresas familiares, pero solo una tercera parte de estas compañías llegan hasta la segunda generación; y apenas un 5 % de estas últimas alcanzan la tercera generación. ¿Por qué? Conflictos de interés o prioridades erróneas. Sí existen historias donde los sucesores continuaron o incrementaron el éxito del negocio, pero la realidad común es otra: son más los casos de empresas que vendieron millones de pesos al año, pero donde la contabilidad real, fiscal e interna es completamente diferente porque la familia empresaria financió sus lujos con recursos de la empresa.

El Gobierno Corporativo establece una estrategia que le permite al negocio explotar su potencial de crecimiento, consolidar su visión estratégica y planear una sucesión exitosa. Esta figura permite que el director general se enfoque en impulsar el éxito de la compañía. Por eso, nosotros no lo vemos como un requisito, sino como un factor de éxito esencial para cualquier empresa que busque trascender, y la mejor forma para promoverlo es conocer el éxito de las compañías que superaron la primera generación.

¿Qué le diría a los empresarios que buscan ingresar en la BMV pero todavía se limitan por los paradigmas que existen acerca del mercado bursátil? ¿Qué recomendaciones les haría para animarlos a dar el siguiente paso?

No tener miedo y acercarse. Desde hace más de 10 años, la BMV cuenta con un área de Promoción dedicada a brindar información y acompañar a las empresas en su proceso de preparación, de forma confidencial y gratuita. De hecho, un elemento que nos ha permitido generar más empatía con las empresas que quieren listarse es que la BMV también es una empresa pública (cotizamos en el mercado desde 2008); de esta manera, las organizaciones saben que nosotros conocemos las implicaciones del listado, del reporte de información y de la regulación de la CNBV.

Pero la mejor forma de romper paradigmas es por medio de ejemplos y hechos reales. En noviembre del 2015, RLH Properties ―administradores de los hoteles Four Seasons en la Ciudad de México― se convirtió en la empresa más pequeña en colocar acciones en el mercado de Capitales, obteniendo financiamiento por 451 millones de pesos. Asimismo, también hemos realizado colocaciones pequeñas en el mercado de Deuda, como ION Financiera, por 50 millones de pesos.

Estos son ejemplos que contamos porque uno de nuestros objetivos es acercarnos a las medianas empresas, para que reconozcan en la BMV a un aliado y sientan que el mercado es una opción de financiamiento real que tiene una participación importante en el desarrollo económico del país. Es importante que se acerquen para que podamos compartirles costos, requisitos, tiempos de trabajo, etc. El Grupo BMV trabaja para fomentar el desarrollo del mercado de valores, pues si existe mayor financiamiento e inversión, generaremos crecimiento, más fuentes de empleo y ahorro, más ingresos y rentabilidad para las instituciones de gobierno y para la sociedad.

En alguna ocasión, el futbolista Jorge Valdano declaró: “No es suficiente la victoria por méritos futbolísticos, también tiene que ser una victoria moral”. ¿Cuál sería la victoria moral que la BMV ha logrado con sus proyectos de inclusión, educación y difusión?

En primer lugar, permanencia, porque la BMV sigue (y seguirá siendo) uno de los pilares de financiamiento más importantes para el país. Y en segundo lugar, nuestra victoria moral son las empresas que ingresaron siendo medianas y que ahora son grandes competidoras gracias al mercado de valores.

Seguramente viviremos épocas donde el crecimiento será menor por situaciones particulares, pero los proyectos de inversión, las necesidades de financiamiento y de inversión continúan. Además, cuando las oportun