Humanizar el Trabajo
La productividad está determinada por el rendimiento de quien trabaja, mientras que el rendimiento, a su vez, se delimita por su motivación.
María Corina Pallota de Cardier | | Edición: 53
Humanizar el Trabajo

“Un aumento de salario no motiva a un trabajador que se siente estancado en su desarrollo profesional, este necesita responsabilidades adecuadas a su nivel”.

María Corina Pallota de Cardier: Career Services, Universidad Panamericana – Campus Guadalajara. Maestra en Gobierno y Cultura de las Organizaciones. Coach Internacional de Clase Mundial Certificada. Con conocimientos y experiencia en psicología organizacional, y asesora en desarrollo de competencias y planificación de carrera, perfil profesional, personal branding y elaboración de estrategias.

 

Todo comportamiento humano está siempre motivado. Desde el enfoque laboral, la motivación es una situación emocionalmente positiva en el trabajador, consecuencia de estímulos que le permiten realizar mejor sus actividades. Pero el objetivo principal de un trabajo no puede ser la productividad y la eficacia económica, al margen de una organización que promueva el valor que tiene la persona en el trabajo y en la sociedad.

Existen tres motivadores generales en el trabajo: el miedo, la esperanza y el orgullo. Miedo a ser criticado en la realización de las actividades, esta emoción nos mueve a trabajar de forma eficaz. La esperanza de ser promovido nos motiva a hacer las cosas bien para mejorar las condiciones laborales. El orgullo al ser reconocido produce satisfacción, motivo para cumplir los objetivos propuestos.

Los seres humanos somos complejos, nos mueven factores particulares. Las medidas generales tienden a gustar a unos y disgustar a otros, algunas no corresponderán con las necesidades individuales específicas. Un aumento de salario no motiva a un trabajador que se siente estancado en su desarrollo profesional, este necesita responsabilidades adecuadas a su nivel profesional o un ascenso.

 

¿Qué debe hacer todo directivo para conseguir un ambiente motivado?

•   Conocer profundamente sobre las motivaciones humanas en el trabajo

•   Tomar en cuenta la individualidad

•   Reconocer logros, delegar responsabilidades, saber escuchar.

•   Conocer y evaluar constantemente las necesidades de cada uno: expectativas, planes de desarrollo, intereses, puesto de trabajo, estudios, competencias, realidades personales y profesionales, entre otras.

Los que llevan el mando de los equipos de trabajo deben comprender la importancia que tiene la persona dentro de la organización y proporcionar los medios y condiciones adecuadas para satisfacer las motivaciones de cada uno, de modo que se garantice un clima laboral favorable y un equipo de trabajo altamente productivo como consecuencia.

 

¿Qué debe hacer un asociado para saber llevar asertivamente sus emociones?

La inteligencia emocional es clave, muchas de las Soft Skills dependen de esta competencia. Se dice que el 60% del éxito laboral de cada individuo proviene de su inteligencia emocional. El autoconocimiento es esencial para controlar emociones e identificar nuestras necesidades e intereses: esto aporta dirección, seguridad, sentido y motivación.

Es por esto que desde Career Services, a través de procedimientos y herramientas claves, acompañamos al profesional o futuro profesional a llegar a un autoconocimiento profundo para detectar sus principales intereses, motivadores, competencias y áreas de oportunidad; y así pueda tomar decisiones adecuadas, desarrollar competencias o detectar qué lo está frenando, frustrando o afectando su carrera profesional.

Casi siempre los problemas profesionales vienen de motivadores e intereses no satisfechos, o competencias no desarrolladas; de allí la importancia que tiene para la organización y líderes de equipo conocer muy bien a sus colaboradores. Este tipo de ejercicios deben ser procurados por la empresa y hacerlo cada cierto tiempo, ya que nuestros motivadores y necesidades van cambiando.

“Puede parecer que las personas que trabajan en la misma empresa tienen un objetivo común: que esa empresa funcione lo mejor posible. Sin embargo, en realidad, cada persona tiene unos motivos particulares que le impulsan a trabajar, y a trabajar en aquella empresa y en aquel lugar concreto”.

— Juan Antonio Pérez López.

Conocernos muy bien nos llevará a un estado de autoconfianza y automotivación, necesarios para el buen desempeño y el logro de objetivos, y para el desarrollo de diversas competencias.

 

El éxito profesional está estrechamente relacionado con los siguientes valores emocionales, producto del autoconocimiento y autoconfianza:

•   Humildad: todos necesitamos reconocimiento, pero no dejes que el ego y la soberbia tomen el control. Una guerra por ganar notoriedad a toda costa traerá desgaste emocional y conflictos. Confía en ti y así no necesitarás el constante reconocimiento y la necesidad de destacar, tu sabes lo que vales.

•   Apertura al aprendizaje: todos —independientemente de la posición que ocupemos— estamos en constante aprendizaje. Pretender siempre hacer las cosas a nuestra manera y no escuchar nuevas ideas y diferentes perspectivas, limita la posibilidad de aprender y nutrir nuestros proyectos.

•   Creatividad: valor fundamental que invita a salir de la zona de confort, buscar nuevas formas, adaptarse a los avances y cambios constantes. Actitud de apertura y flexibilidad para generar nuevas ideas y procedimientos.

•   Alegría y positivismo: está muy de moda hablar de la psicología positiva en el ámbito organizacional. La alegría y la actitud orientada al “sí” son esenciales para un clima laboral favorable y motivado. A pesar de las circunstancias, sonreír y pensar en soluciones evita la frustración y desilusión. Una actitud alegre y optimista son hábitos necesarios que impactan en la productividad: hablar de soluciones y no de problemas, animar, abrir el mapa mental, ver las cosas en perspectiva y visualizar oportunidades Todo es cuestión de actitud: podemos tener problemas, pero serán del tamaño de cómo los veamos. Una mente positiva ve un fracaso como aprendizaje, ve más soluciones que problemas.

•   Compañerismo: actitud de servicio y ayuda a los demás, salir de nuestro yo. Fomentar la solidaridad en el equipo y convertirlo en hábito fortalece las relaciones y la gratitud. Ayudar a nuestros compañeros y estar al pendiente de ellos crea un ambiente de armonía, solidaridad y unión.

 

La satisfacción y la motivación se debe fomentar en un ambiente de valores emocionales positivos, a través del desarrollo de competencias blandas. Esto implica conocer profundamente a cada uno de sus asociados y propiciar el autoconocimiento.
 

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