Chernobyl: de la radiación a la contención
Vinci SA, una constructora francesa, es la mente detrás del nuevo domo que encerrará los residuos nucleares más peligrosos del mundo por 100 años.
REDACCIÓN | | Edición: WEB
Chernobyl: de la radiación a la contención

El 26 de abril de 1986, tras un intento infructuoso para realizar pruebas de seguridad, falló catastróficamente el cuarto reactor de la Central Nuclear de Chernobyl, Ucrania. A la fecha, este accidente nuclear es considerado uno de los peores desastres medioambientales de la historia y el único incidente de categoría 7, el máximo en la Escala Internacional de Accidentes Nucleares.

 

Contención de Chernobyl, la responsabilidad de una empresa

Tras frenar en la medida de lo posible las consecuencias catastróficas que hubiesen implicado el liberar tales cantidades de radioactividad a la atmósfera, producto del incidente, el gobierno de la entonces URRSS se encargó de crear un “sarcófago” que contuviera los restos de la explosión de la planta nuclear. Hecho “a las prisas” y literalmente a contrarreloj, el viejo sarcófago sólo tenía 30 años de vida útil antes de ser devastado por los residuos de la radiación, que poco a poco presionaba al actual gobierno ucraniano a tomar cartas en el asunto.

Finalmente, en 1992 el gobierno ucraniano lanzó un concurso que recibiría propuestas para reemplazar el sarcófago existente. De 394 propuestas, 19 fueron examinadas detalladamente. Aunque los proyectos eran prometedores, el primer lugar quedó desierto, con finalistas británicos, franceses y alemanes. Fue entonces que surgió por primera vez el concepto de un “arco deslizante” por parte de una empresa británica.

Nuevo Confinamiento Seguro

Tras estudiar esta propuesta, el consorcio francés NOVARKA ganó la concesión y comenzó en 2010 la construcción de un proyecto denominado Nuevo Confinamiento Seguro, que fue financiado por el Chernobyl Shelter Fund (formado por el gobierno ucraniano, el G-7 y otros países) y construido por VINCI AS, la empresa constructora más grande del mundo y autora de grandes proyectos como las líneas de metro en Atenas, París y Copenhague, aeropuertos en Chile y Camboya, restauraciones arquitectónicas en Londres y carreteras y túneles intercontinentales alrededor de toda Europa.

Se estima que el costo total del Nuevo Confinamiento Seguro asciende los 1.5 mil millones de euros y para construirlo VINCI AS se enfrentó a dos grandes retos: la radiación residual que podría poner en riesgo a sus trabajadores y la inestabilidad del primer sarcófago, que corría el riesgo de provocar el escape de cantidades mortales de radioactividad hacia la atmósfera. Para reducir cualquier probabilidad de incidentes in situ, así como proteger la salud de sus trabajadores, se decidió realizar la mayor parte de la construcción del Confinamiento lejos de la central nuclear, así como implementar cuidadosos protocolos que protegían la exposición a la radiación de los trabajadores que se encontraban más cerca del reactor.

El Nuevo Confinamiento Seguro fue diseñado para durar más de 100 años protegiendo de manera eficiente al planeta de la contaminación radioactiva residual de la planta nuclear. Es una edificación hecha para soportar temperaturas de -43°C a 45°C, así como violentos terremotos y tornados. Con más de 108 metros de altura (equivalentes a un edificio de 30 pisos) y 162 de ancho, el arco podría contener a la Estatua de la Libertad estadounidense o el Arco del Triunfo francés, con un peso de 36 mil toneladas en total.

Para colocarlo en su sitio y sellarlo herméticamente, el Nuevo Confinamiento Seguro fue “deslizado” con rieles y bombas hidráulicas por más de 300 metros hasta colocarse directamente encima del “sarcófago” original, la zona 0, en tan sólo unos días. Esta innovadora medida para prevenir cualquier tipo de riesgos relacionados con la radioactividad ha provocado que el Nuevo Confinamiento Seguro se convirtiera además en la estructura móvil más grande del mundo.

A inicios de este año, entraron en operación varios subsistemas del Confinamiento, incluyendo monitoreo de radiación, suministro de energía de emergencia, control de incendios y humedad, iluminación, comunicación y ventilación. Un reto de la ingeniería, sin duda, que le quitará una preocupación de encima a la humanidad por los próximos 100 años.


Para ver cómo fue que el Confinamiento se desplazó 327 metros hasta sellar la zona 0 de la central nuclear haz click aquí.

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