Diferenciación es la clave

Ante la gran cantidad de emprendimientos y startups que surgen y que podrían ofrecer un producto o servicio muy similar al que se tiene en mente, lo importante para los futuros empresarios es encontrar los aspectos en los que su propuesta se destaca del resto, además de los que se puedan cultivar en el manejo mismo del negocio.





Para lograr que la idea personal sobre un producto o servicio destaque entre la enorme oferta actual requiere de tiempo, paciencia y mucha observación. Este proceso es concurrente con el conocimiento que se tenga del rubro económico al que se quiere ingresar: si el concepto de negocio tiene como base la tecnología digital es necesario conocer todas las apps y webs que sean parecidas; si, por el contrario, el camino será la gastronomía o las ventas, se volverá indispensable analizar lo que se está haciendo al respecto.


También es indispensable plantearse varias preguntas antes de iniciar como: ¿La venta será por e-commerce o en una tienda física? Si la venta será de accesorios y zapatos, ¿habrá modelos para todas las edades o la especialización será en mujeres jóvenes? ¿Las marcas disponibles serán exclusivas? ¿Habrá también opciones vintage? Todas estas respuestas deben darse para comenzar, sin embargo, no son definitivas y se pueden ajustar con el paso del tiempo y conforme el mismo negocio evolucione.


Tener claro lo anterior ayudará a que surjan, cada vez más claramente, factores diferenciadores, que, una vez revelados, deben atenderse y explotarse de la mejor manera para mantenerlos. Algunas maneras de hacerlo son:


Mediar entre precio y experiencia

Un costo menor en los productos o servicios no se traduce necesariamente en ventas mayores. Se puede vender más barato que los competidores pero hay otros factores que pueden inclinar la balanza en favor de quien vende más caro: ubicación, mejor trato e instalaciones más cómodas son algunos.


Marca atrayente

El uso constante de redes sociales basadas en la imagen y la interacción, con Instagram como el gran ejemplo, hace a la vez más fácil y más necesario, que la marca se asocie con lo entretenido y sea constante. Es decir, se deben aprovechar las opciones que dan esas plataformas no solo para comunicarse con los clientes sino hacer que la comunicación sea entretenida y diaria.


Diversificar canales

Muy de la mano del anterior, es vital que la comunicación con los clientes sea constante y cálida, es decir, siempre dar respuesta y hacer de la amabilidad la primera y mejor carta de presentación. Además de las redes sociales se puede abrir un canal de ventas vía WhatsApp, un medio que permite ofrecer una atención aún más directa y personalizada para resolver dudas y concretar las compras.