Digitalización de la Propiedad

POR ANA CECILIA VALENZUELA


El futuro de la PI ante el auge de la inteligencia artificial y las prácticas tradicionales del área legal.





No hay visión seria de lo que se necesitaría para reformar el Derecho de Autor y el Sistema de Patentes ante una nueva lógica virtual, pero expertos en el ramo urgen en revisar las políticas que respaldan dichas leyes, pues la Propiedad Intelectual es hoy uno de los campos con un papel pronunciado frente a las nuevas tecnologías.


«En particular en el tema de Inteligencia Artificial (IA) es sumamente relevante, así como en las estructuras digitales que automatizarán procesos de registro de patentes para bienes económicos y culturales », mencionó Mladen Vukmir, vicepresidente de ECTA (European Communities Trade Mark Association).


Con la tecnología permeando este rubro, los profesionales de la industria legal serán afectados, al compartir —si no es que ceder— sus labores y actividades con la IA, la cual asumirá el diseño de estructuras legislativas sin margen de error en cuanto a contradicciones internas en la ley. Esto, a su vez, facilitará a los abogados el incorporar elementos morales y éticos al motor de la IA que garanticen resultados deseables en un futuro donde estos sistemas prácticamente tomen todo el control.


La Unión Europea ya ha dado los primeros pasos para prepararse ante los cambios de la Propiedad Intelectual, pero se necesitará una mayor preparación en materia de regulación al fusionarse la Inteligencia Artificial con el desarrollo científico, dos grandes cuerpos tecnológicos para el futuro de la PI.


EL DEBATE PÚBLICO EN TORNO A LA PI

El papel de la moral y la ética será primordial en una dinámica digital, una que superará el papel del estado de derecho en las sociedades del futuro. No serán solo los abogados responsables de esta estructura, y esta es la razón por la que debe modificarse el enfoque en la educación STEM, pues los técnicos también deben entender las artes y las humanidades, puntualizó Mladen Vukmir.


La noción misma de la creatividad ha cambiado desde el siglo 19, desde que en París y Berna se firmaron convenios, y si bien se ha determinado que la creatividad es el resultado de la inspiración, existe una idea romántica que solo un individuo inspirado y talentoso puede crear algo. La comprensión actual de la creatividad es hacia una actividad diaria, casi rutinaria, basada en el conocimiento de la que el futuro depende.


Desde la firma de los convenios entre París y Berna en el siglo 19, los cambios en el sistema de PI, fueron sólo una etapa densa para que llegaran las mejoras de varios aspectos prácticos del sistema pero, durante los últimos 140 años nuestras sociedades han cambiando una y otra vez y los principios de los convenios de París y Berna, operan contextos sociales muy diferentes a los que originalmente se habían previsto.


También, en el siglo 19, las jurisdicciones soberanas y la protección de la territorialidad (de París y Berna), estaban en desacuerdo directo con el comercio globalizado sin fricción, estos son lo que los negocios necesitan hoy en día para poder prosperar, principalmente las PYME (pequeñas y medianas empresas) que son los principales y más grandes usuarios de la PI. Por lo que, las actuales jurisdicciones hacen que sea complicado para las PYME y que choquen con la forma en la que se percibe el funcionamiento del mercado global. Además, desde que existe el dominio digital y el mundo del Internet, hacen que el principio de territorialidad sea más desfavorable.


EL FUTURO Y LA PI

La creación de las próximas tecnologías serán lideradas por blockchain, la ciencia y la Inteligencia Artificial darán lugar a muchos nuevos modelos comerciales y sociales, pero serán mal atendidos por los viejos sistemas abiertamente complejos y menos eficientes. «No tengo muchas dudas de que estos sistemas de IP fueron algunas de las contribuciones más monumentales para su bienestar en la historia de la humanidad», mencionó Mladen. Se requieren cambios significativos para alinear el sistema de PI actual, con las nuevas necesidades y tecnologías existentes.


Se deben considerar, explorar y elaborar las mimas más a fondo, mientras se discute con mucho mayor detalle los alcances del impacto. «Incluso sin eso, puede servirnos para representar la tormenta perfecta que se forma en el horizonte. Por lo tanto, sociedades y asociaciones especializadas, como ECTA, se encuentran dentro del contexto de la propiedad intelectual, y necesitan pensar de manera proactiva, con gran agilidad, coraje e imaginación para buscar y ofrecer soluciones a los desafíos que surgen a nuestro alrededor».