Economía joven, la más golpeada

De acuerdo con un estudio realizado por la SHCP y la CONSAR, el mayor impacto negativo durante la pandemia en cuanto a pérdida de empleos, fue para la población de menor edad pues los jóvenes de entre 15 y 24 años perdieron 146 mil puestos de trabajo entre marzo de 2020 y mayo de 2021.


La contracción económica a causa de la pandemia por COVID-19 ha sido general y global. Todos los sectores productivos, en prácticamente todo el mundo, han visto disminuidos sus alcances y reducidas sus previsiones respecto a lo que pensaban alcanzar en esta nueva década, sin embargo, en México sí hay un grupo particularmente afectado: el de los jóvenes.


Según el estudio titulado “El impacto de la pandemia del COVID-19 en el mercado laboral mexicano y en el SAR”, desarrollado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), todos los grupos de edad vivieron una contracción en el empleo durante el año pasado, sin embargo, hubo uno que lo resintió más, el de entre 15 y 24 años de edad.


Fue en este rango de edad que se dió el mayor impacto negativo pues, de acuerdo con las cifras del estudio, los jóvenes de esas edades perdieron 146 mil empleos entre marzo de 2020 y mayo de este año.


El nivel de afectación, medido en la cantidad de posiciones de trabajo que se perdieron, también fue alto en el segmento de edad de entre 25 y 34 años —el segundo más golpeado— que perdió 96 mil empleos en el mismo lapso.


Dentro del análisis se indicó: “En realidad, estos resultados no difieren mucho de lo que se ha observado y documentado para el mercado laboral formal mexicano desde hace años: la población joven enfrenta mayores problemas para obtener un empleo y mantenerlo a lo largo del tiempo. La pandemia sólo acentuó este comportamiento”.


Otro rasgo destacado en el estudio es que las empresas de 6 a 250 empleados concentraron el 82.5 por ciento de los puestos de trabajo que se perdieron entre marzo del 2020 y mayo de 2021.


En los resultados del estudio se añadió: “Si bien el impacto de la pandemia fue generalizado, el mayor efecto negativo se observó en el sector servicios, que absorbió 63 por ciento de los empleos perdidos en la informalidad entre el primer trimestre del 2020 y el mismo periodo del 2021”.


Lo anterior se agrava si se toma en cuenta, de acuerdo con lo publicado por la SHCP y la CONSAR, que el sector de servicios es en el que los salarios tienden a ser mucho más bajos, lo que habría dificultado que los trabajadores que perdieron su empleo hayan tenido un ahorro para sortear el periodo de desocupación laboral.