Instan a combinar pasión y formación


Inversor y experto en innovación, Agostinho João Almeida hizo hincapié en el hecho de que la preparación académica que está disponible actualmente en temas de emprendimiento, es un elemento que se debe aprovechar para tener una mayor posibilidad de éxito.





Aunque es innegable que para emprender un nuevo negocio es necesario estar comprometido y apasionado con lo que este ofrecerá, a veces ese entusiasmo por sí solo no es suficiente para lograr que el producto o servicio proyectado sea exitoso y perdure en el tiempo. Lograr la consolidación, el crecimiento y la generación de ganancias tiene que ver con una combinación de varios elementos complementarios, entre ellos, la formación académica.


En opinión de Agostinho João Almeida, cofundador de Venture Catalysts —compañía enfocada en el desarrollo de startups basadas en proyectos tecnológicos y científicos— y director de innovación en ISA Interconexión Eléctrica —grupo empresarial enfocado en energía eléctrica, telecomunicaciones y tecnologías de la información— es necesario aprovechar el desarrollo académico disponible en términos de emprendimiento.


“Hay suficientes argumentos para demostrar que, cuando bien hechos y direccionados, esos diferentes procesos formativos sólo agregan valor”, indicó.


De origen portugués pero afincado en Colombia, Agostinho dijo que cuando se empezó a hablar de emprendimiento e innovación en los negocios no había nada escrito y, por supuesto, no existían programas en universidades o instituciones relacionadas con lo empresarial, el único camino posible para aprender era haciendo. Actualmente, añadió, el camino para emprender es hacer, poner en práctica, hablar con clientes, usuarios y proveedores, sin embargo, hay una vía concurrente para tener una posibilidad de éxito aún mayor: la formación académica.


“Creo que hay evidencias suficientes para comprobar que acceder a esa formación sí es de mucho valor. Universidades, organizaciones especializadas o consultores han tenido un papel clave en el desarrollo de programas en diferentes áreas del conocimiento que tocan la innovación y el emprendimiento”, afirmó.


Es con base en lo anterior que el también cofundador de Immunethep —startup biotecnológica que desarrolla inmunoterapias con base en el estudio de las bacterias— apuesta por encontrar el punto medio entre hacer y estudiar para potenciar el desarrollo y prever posibles baches en el camino puesto que, en efecto, los programas académicos en universidades están basados en toda la información generada por toda la primera generación de aquellos visionarios que se atrevieron a cuestionar la manera en que se construía un negocio.


Agostinho insistió: “Es importante recordar que la mayoría de estas metodologías y programas de formación fueron desarrollados uniendo y fusionando diferentes áreas de conocimiento y también sobre la experiencia pasada de varios innovadores y emprendedores”.


El especialista dijo que, aún con todos los riesgos y dificultades del negocio, lo único que está garantizado es que la probabilidad de éxito será cero si el emprendimiento no se lanza.