Nissan, en transformación

Tanto a nivel global como en México, la compañía automotriz experimentó un cambio profundo a raíz de la pandemia por COVID19; se trata de una modificación en la manera de operar todas las áreas no relacionadas directamente con la manufactura, que se mantendrá y adaptará en el corto, mediano y largo plazo.





Tenía apenas una semana el puesto y debió afrontar una situación de la que no había referente cercano: un confinamiento global debido a una crisis sanitaria. Carlos Domínguez, director senior de Recursos Humanos (RH) en Nissan Mexicana, comentó para Mejores Prácticas que reaccionaron oportunamente, aprendieron sobre la marcha y ahora, a dos años del inicio de la pandemia por COVID19, la nueva manera de tratar con los colaboradores de la compañía se puede resumir en adaptación y flexibilidad.


“El bienestar de nuestros empleados siempre será la prioridad”, dijo Domínguez. “Aunque la pandemia es algo que no conocíamos y es algo que, sin duda alguna, ha sido un antes y un después, hemos tenido un muy buen manejo en cuanto a protocolos, los casos y en cuanto a cuidarnos. Y mucho va relacionado con una mentalidad relacionada a la proactividad”.


Calificada como esencial desde junio de 2020, la industria automotriz no ha parado de trabajar, por lo que Nissan implementó un esquema flexible, para todas las áreas exceptuando manufactura, que se amplió y ahora es permanente.


Esta forma de trabajo para los colaboradores administrativos se convirtió en un esquema híbrido que incluye flexibilidad en los horarios de entrada y salida, así como de la jornada de los viernes.


“No vamos a regresar igual”, admitió Domínguez. “Estamos viendo que hay trabajadores que pueden estar tres días en la oficina y dos en casa. A lo mejor hay funciones que se van a quedar todo el tiempo en casa y a lo mejor hay otras que sí son más específicas para estar en oficina”.


Con lo anterior en mente implementaron un bono para el home office. Los colaboradores de todos los puestos no relacionados con manufactura reciben un monto para cubrir gastos de internet o artículos de oficina. “La gente puede decidir en qué utilizarlo: una silla, el escritorio, etcétera. Es un esquema que llegó para quedarse. Anualmente vamos a estar pagando este bono. Es un monto fijo por localidad. Varían los costos de vida por localidad, entonces se asigna así. Todos tienen este soporte, independientemente desde dónde estén teletrabajando”.


Además, indicó el director de RH, han aprovechado la digitalización de las jornadas de trabajo para mantener la unidad del personal, independiente de si siguen trabajando desde casa o si ya se reintegraron a labores presenciales. “Trabajar en Zoom es un reto muy grande. ¿Cómo fomentar la charla con la gente, la cercanía? En los webinars que tenemos trabajamos temas del negocio pero también médicos, psicológicos y familiares”.


“Todo esto”, finalizó Domínguez, “vino gracias a la retroalimentación que nos dieron los empleados. Venimos escuchándolos activamente y con base en ello tratamos de solucionar estos temas. Lo importante es no dejar de aprender gracias a la escucha activa de las necesidades de la gente”.