Panorama bursátil 2022

Aunque en México parece que se reafirma la importancia y el crecimiento del sector bursátil, a nivel mundial hay situaciones que podrían afectarlo durante 2022: China, el cambio en el uso de combustibles y los efectos de la pandemia por COVID-19 son aspectos que se deben tomar en cuenta en el mediano plazo.



El mercado bursátil mexicano, pese a la crisis global, ha mantenido cierta estabilidad y avanza hacia su crecimiento con la presencia de dos entidades —la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y la Bolsa Institucional de Valores (Biva)— que apuestan por hacer ver que listarse no es para grandes conglomerados sino, en efecto, para compañías de todo tamaño. Sin embargo, hay aspectos globales como la pandemia aún en desarrollo, la inflación y los mercados en China, que pueden afectar el panorama nacional durante 2022.


La pandemia

De acuerdo con analistas consultados por Bloomberg, el coronavirus continuará afectando los índices bursátiles, esto independientemente de las nuevas cepas y su impacto en los seres humanos. Según expertos, si el COVID-19 sigue causando estragos, posibles nuevos confinamientos pueden tener impactos muy negativos.

Incluso, agregaron, si el virus desapareciera (un escenario hipotético) seguiría afectando a la dinámica de los mercados bursátiles debido a que los gobiernos ya no tendrían motivos para otorgar los estímulos fiscales que permitieron mantener la estabilidad durante 2020 y 2021.


La inflación

Florian Ielpo, responsable de macroeconomía y multiactivos del grupo bancario suizo Lombard Odier, dijo que aunque las presiones inflacionistas se reduzcan en los próximos meses, es poco probable que se dé un repunte porque esa evolución ya está incorporada a los precios.

Añadió que en un escenario en el que las presiones sobre los precios persisten o incluso se intensifican, la situación podría complicarse. La alta inflación obligaría a los bancos centrales a endurecer la política monetaria. Esto supone un aumento de los costes de los préstamos para los países muy endeudados y el agotamiento de la liquidez del mercado.


La descarbonización

La tendencia hacia la neutralidad climática, según lo reportado por Bloomberg, es una de las razones por las que la inflación puede mantenerse alta. Lo anterior se explica al señalar que el aumento de los precios del carbono y los impuestos medioambientales incrementan los costes de producción de las empresas industriales, mientras que la escasa inversión en la producción de combustibles fósiles contribuye a un aumento de los precios de la energía. Esto, a su vez, puede frenar el crecimiento económico y afectar negativamente a la producción.


El gigante asiático

Las fuertes subidas de precios han dificultado a las empresas el mantenimiento de las tasas de crecimiento de los beneficios y como el Banco Central no ha recurrido a una fuerte política de flexibilización, el crecimiento económico de China se ha desacelerado. Además, Pekín tomó durante 2021 medidas drásticas para frenar los beneficios de los gigantes tecnológicos y también impuso restricciones a los préstamos a promotores para reducir su dependencia del sector.