Por Igualdad en la compañía

POR DRA. SUSANA OCHOA DE ROJAS


EMPODERAMIENTO FEMENINO Y EL ROL DE LA MUJER EN LA EMPRESA


El taller Empoderamiento Femenino y Rol de la Mujer en la Empresa, que formó parte del ECHOES Global Forum, corrió a cargo de Susana Ochoa de Rojas, doctora en Desarrollo Económico, una ponente más que ideal para abordar el tema, puesto que su tesis doctoral versó justamente sobre la inclusión de las mujeres en el ámbito laboral, a todo nivel y en todos los sectores.





Para lograr la trascendencia de las compañías, dijo la también profesora investigadora de la Universidad Panamericana (UP) campus Guadalajara, es necesaria la presencia de las mujeres no únicamente en la plantilla general, sino en posiciones en las que puedan tener injerencia sobre el rumbo del negocio.


Una de las preguntas principales que se planteó a las y los asistentes al taller fue ¿qué relevancia debe tener este tema para el Gobierno Corporativo?, la respuesta que se obtuvo fue unánime: el interés que se debe tener a ese nivel empresarial sobre la presencia femenina tiene que ser máximo para «trabajar a fin de instrumentar la igualdad de oportunidades», indicó la experta. «Incluso se sugirió la importancia de invitar a una mujer a la

mesa del Gobierno Corporativo o Consejo de Administración, sin cuota de género; más bien por el hecho de privilegiar sus competencias».


Ochoa de Rojas pidió a las y los participantes reflexionar sobre qué se debería hacer, y qué evitar, para favorecer la inclusión asertiva en el ámbito laboral tomando en cuenta elementos primordiales: las mujeres, en el centro, así como los hombres, la empresa misma y la sociedad. Las respuestas, de acuerdo con la también consultora certificada en Responsabilidad Social, fueron interesantes:


Según los talleristas, las mujeres deben informarse sobre el tema para argumentar en sus entornos laborales y evitar boicotearse; los hombres, a su consideración, deberían también informarse verdaderamente al respecto, sin prejuicios, y evitar verlo como una imposición que les quita espacios. Además, la empresa debería, dijeron, romper con paradigmas de contratación basados en lo asociado, general y tradicionalmente, a los roles femeninos, mientras que la sociedad tendría que evitar esos mismos sesgos y prejuicios.