Buk, nuevo fenómeno chileno

Tras el cierre de una nueva ronda de inversión, la desarrolladora de software para gestión empresarial busca expandir su filosofía y afianzar su presencia en México, que inició este año luego de su llegada a Colombia y Perú entre 2019 y 2020.







Con servicios para Chile, Colombia, Perú y México, la startup chilena Buk se ha convertido en el nuevo fenómeno del cono sur al levantar capital por 50 mdd en ronda de inversionistas, monto con el que afianzará sus operaciones y las expandirá en las cuatro naciones mencionadas.


En un comunicado, la empresa indicó que el levantamiento de capital les permitirá acelerar su crecimiento en México además de “consolidar el mercado en Perú y Colombia; doblar los esfuerzos en el desarrollo de tecnología y productos, con foco en la actualización y mejora continua de sus procesos; y concretar la adquisición de nuevas empresas a nivel regional”.


La empresa, ahora valuada en 417 millones de dólares, inició en Chile y se expandió a Colombia y Perú en 2019 y 2020, respectivamente. Este año, con su llegada a México, cuenta con más de 4 mil clientes de diversas industrias en Latinoamérica, a las que ayuda con un aspecto básico para su funcionamiento en la nueva realidad: digitalizar procesos sin dejar de lado el factor humano.


Buk crea software que soluciona diversas problemáticas al interior de las compañías, ya sea en su administración (remuneración, honorarios, gestión, firma electrónica, flujos de trabajo y asistencia), talento (selección, desempeño, planes de acción y capacitaciones) o en el aspecto cultura (comunicación, clima laboral y beneficios), estos dos últimos muy enfocados en atender las necesidades de los colaboradores con el objetivo de disminuir la rotación de personal y potenciar los planes de carrera.


Jaime Arrieta, CEO de Buk, fundó la startup hace cuatro años junto a cuatro socios con los que ahora planea los siguientes pasos para llegar a más compañías y sectores con su filosofía empresarial: los trabajadores son lo esencial.


“Se te puede quemar una fábrica y tendrás que endeudarte para comprar máquinas, pero si se te va la gente pierdes relaciones comerciales, las estrategias, el conocimiento sobre el funcionamiento de los equipos, entonces es importante darte cuenta que, al final, están las personas en el corazón de la organización”, ha declarado Arrieta.


Con lo anterior en mente es que plantean esta manera de gestión interna en la que se combina la automatización del software —que además permite una mayor vigilancia de recursos— con la calidez que se propicia a partir de una cultura empresarial fuerte y centrada en los individuos.


En el sitio web de Buk puede leerse: “Nos preocupamos de mantener un ambiente cálido y una cultura familiar, donde los valores que nos representan como empresa se vean reflejados en cada uno de nuestros trabajadores”.