Mudango, mudanzas libres de estrés

De origen chileno pero con ambiciones latinoamericanistas, la startup se encarga de facilitar la conexión entre las pequeñas empresas de mudanzas de Chile, Colombia y México y los particulares que necesitan de sus servicios; el siguiente objetivo, dijeron sus fundadores, es Brasil.





Cotizaciones en un minuto y venta de cajas por paquetes desde 10 piezas son solo dos de los aspectos con los que los fundadores de Mudango quisieron facilitar un proceso que, en general, todo mundo detesta: las mudanzas.


Cofundada en Chile por tres amigos, esta startup tiene como objetivo no solo hacer que la mudanza deje de agregar estrés al hecho de cambiar de espacio, ciudad e incluso de país, sino estandarizarlo en calidad usando la tecnología.


Roberto, Andrés e Ignacio, los cofundadores, habían experimentado el “trago amargo de las mudanzas”, por lo que decidieron crear un sistema inteligente que facilitara la comunicación entre los clientes con las pequeñas empresas de mudanzas. Este año lo cerrarán con 20 mil mudanzas y una facturación proyectada de 6 millones de dólares, además de con el objetivo de ampliar su cobertura que ya abarca Chile, Colombia y México.


Roberto Picon, CEO de la empresa, conoció a Andrés Ossa —actual CTO— en la universidad hace 15 años y poco después entró a escena Ignacio Navarrete —CPO de Mudango—, quien para entonces se había mudado 17 veces entre tres países de Latinoamérica.


“Empezamos a investigar y nos dimos cuenta de que había un problema gigante. No solo para las personas que se mudan sino también para una gran cantidad de empresas pyme que realizan mudanzas pero no saben de marketing, son totalmente análogas y no saben cómo abordar tecnológicamente el negocio. Había que reinventar el cambio de hogar”, explicó Picon.


En 2017 levantaron capital por 345 mil dólares que destinaron para desarrollar una plataforma tecnológica que agilizara la experiencia de una mudanza, es decir, digitalizar el proceso de cotización, reserva, coordinación y pago. Para ello crearon a Sofía, una robot virtual que interactúa con quienes buscan un servicio de mudanza.


Los inicios de Sofía, sin embargo, fueron un tanto modestos, “lo único que podía hacer era generar un horario de visita para ir a ver la casa”, dijo Picón. "Más tarde, el robot pudo cubicar la mudanza en línea y, con ello, agregamos la opción de cotizar por internet, pero el precio se demoraba dos días en llegar, lo que también pudimos reducir más adelante. Y así, fuimos mejorando el viaje del consumidor, incluso creando una zona de coordinación en línea”.


En mayo de 2019 decidieron salir al extranjero, por lo que crearon a dos robots más: Sara para Colombia y María para México, país que se convirtió rápidamente en un pilar de la operación de la empresa, tan solo este año más, de un tercio de la facturación total proviene de esa nación y el crecimiento ha sido de 30 por ciento mensual.


Con un sitio web y app por país de operación, actualmente, en Chile trabajan con cerca de 100 empresas de mudanzas, en Colombia con 75 y en México, con 50.