Una startup contra el cambio climático

Drones, big data, semillas inteligentes y programación se combinan en la propuesta de CO2 Revolution, compañía española que ofrece una vía de solución al problema de la deforestación en zonas extensas.





Concebida entre Bogotá y España, y fundada en 2016 por Juan Carlos Sesma, la startup española CO2 Revolution plantea el uso de la tecnología —los drones de manera particular— para combatir un problema de interés global: la deforestación y su impacto en el cambio climático.


La compañía, según información de medios internacionales, aporta una de las soluciones más novedosas para combatir la desertificación, a través de la reforestación de grandes superficies mediante el uso de drones y su semilla inteligente llamada iseed. Este modelo ha llamado la atención de The New York Times, que publicó un extenso artículo al respecto.


De acuerdo con CO2 Revolution, su planteamiento es combinar “nuestra experiencia en optimización de procesos y el Big Data con una novedosa semilla inteligente iseed que, gracias a que está pregerminada, lanzada desde drones consigue algo antes impensable: reforestar grandes extensiones de terreno en horas y con un bajo coste. Un modelo integral que además permite monitorizar el crecimiento del ecosistema”.


Además de lo anterior, señalan que fueron calificados como una de las 100 mejores startup del mundo en 2018 por el South Summit. Debido a este interés y a la probada eficacia del modelo, “prestamos nuestros servicios tanto a comunidades y organismos que necesiten realizar actividades de plantación como a aquellas instituciones que tengan el propósito de compensar su huella de carbono”.


Para hacer frente a las consecuencias de las emisiones de gases de efecto invernadero y la deforestación, Sesma concluyó, durante su estadía en Bogotá, que es necesario crear con rapidez ecosistemas completos, esto es posible mediante el uso de la iseed, un producto al que llegó gracias a la experimentación que le permitieron realizar en el Monasterio de La Oliva, en Navarra, acompañado por el fraile cisterciense Enrique Carrasco, cuyo trabajo, según Sesma, fue fundamental para lograr las semillas inteligentes.


Las primeras pruebas realizadas en tierras navarras fueron un gran éxito pues obtuvieron un porcentaje de más del 80 por ciento de eficacia en su crecimiento. De acuerdo con CO2 Revolution, los árboles nacidos de esa primera fase se encuentran en pleno desarrollo en el monasterio.


La startup explicó que los drones utilizados en el sistema de reforestación que plantean, llevan adosados depósitos y sistemas de lanzamiento de hasta 10 mil semillas y, por su capacidad de vuelo, es posible reforestar también zonas de difícil acceso. Además, es gracias a un software y un sistema de navegación desarrollados específicamente, que se selecciona el patrón de plantación más adecuado según el terreno.