Emprendimientos a prueba de pandemias

Los últimos meses dejaron en claro que, en muchos casos, lo único que se necesita para desarrollar una idea lucrativa es ingenio, computadora y acceso a internet.



Iniciar un negocio siempre ha encerrado una buena parte de incertidumbre, un elemento que se vio potenciado con la llegada de la pandemia por COVID-19 que, ya se vio, no ha sido precisamente benévola con la economía.

Sin embargo, este gran embate para las empresas de todo tamaño y giro, trajo también la posibilidad de una planeación mejor y más efectiva para asegurar que se podrá seguir operando aunque se tenga que reducir la movilidad de la población. Esto se debe tomar en cuenta si, además, se está pensando en desarrollar una nueva idea que permita complementar ingresos, o bien, ser la principal fuente de manutención.

Lo anterior resuena con la idea de la especialización, es decir, plantear posibilidades de emprendimiento que permitan atender necesidades muy específicas y que, además, se puedan ejecutar, idealmente, desde casa.

Algunos posibles emprendimientos que pueden considerarse como a prueba de pandemias son:

Crea tu propia tienda online. Esto, puede decirse, es una de las opciones más seguras de negocios que pueden probar su rentabilidad en el corto plazo. Las compras digitales son ya algo habitual y de hecho buscado por los clientes. La principal ventaja es que un negocio digital no conlleva las dificultades de una tienda física ya que los gastos iniciales, como renta o servicios, se ahorran, y puedes empezar a vender incluso desde redes sociales, además de en sitios especializados como WooCommerce que tienen una oferta prácticamente ilimitada.

Otra opción es ofrecer tutorías. Esto puede ser un negocio muy fácil de empezar ya que solamente se requiere acondicionar un espacio en casa y, por supuesto, acceso a internet. Incluso es una actividad que puede ser de medio tiempo para complementar ingresos. Una ventaja de las tutorías online es que no hay límite para los temas, pueden ser de asignaturas escolares como matemáticas o historia, o bien, de intereses más particulares como técnicas de manualidades e incluso para aprender el uso de softwares nuevos. Sitios como Chegg o Skooli son buenas plataformas de inicio.

Una necesidad creciente es la atención de redes sociales. Negocios de todos los tamaños requieren de presencia constante y bien manejada en esos espacios, por lo que es deseable contar con al menos una persona dedicada a ello. Una buena opción para freelancers es ofrecer sus servicios a empresas pequeñas y medianas que requieran buena dirección para su marketing en redes sociales, es decir, crear estrategias de contenido para promocionar productos y servicios, así como dirigir el tráfico y atraer a clientes potenciales. Además de ser los encargados de desarrollar y mantener la voz con que habla el negocio.