Los retos de emprender

La importancia de las pymes en México y América Latina es innegable, sin embargo, ante la falta de ordenamientos legales que atiendan específicamente al sector, es necesario que los emprendedores tengan claridad en cuanto a su propósito empresarial, el capital para iniciar, las leyes con las que deberán cumplir y cómo interactuarán con sus clientes, para asegurar su éxito.


Ante la necesidad de generar ingresos adicionales o por haber perdido el empleo a causa de la pandemia por COVID19, ha quedado en claro la importancia de las pequeñas y medianas empresas (pymes) para el mantenimiento de la economía tanto de México como de Latinoamérica.


Por supuesto, esta relevancia solo vino a acentuarse a causa de la crisis global puesto que ya se había manifestado desde antes. Basta con recordar que, según datos generados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el 60 por ciento del empleo formal en América Latina es generado por las pymes.

Estos datos no solo dan esperanza de éxito a todos los nuevos emprendimientos que recientemente entraron en operación o que están por hacerlo, sino que también incitan a que se dé una planeación mucho más estructurada para asegurar la pervivencia del negocio.


Los retos económicos, operativos, de tributación y legales, deben identificarse de acuerdo al sector al que se desee ingresar para consolidar el negocio y tener una probabilidad mayor de superar los primeros años que, casi siempre, son los más difíciles.

Por ejemplo, de acuerdo con el Reporte Global sobre el estado de las Pymes generado por Facebook durante el primer trimestre de este año, el 19 por ciento de los emprendimientos consultados señalaron haber enfrentado problemas de flujo, mientras que el 24 por ciento dijo padecer problemas relacionados con la demanda de su producto o servicio.


Por lo anterior, es necesario tomar en cuenta algunos aspectos que no únicamente prevean la fuente de financiamiento sino que permitan atender situaciones de impuestos, retenciones o con cuánta competencia deberán lidiar.

Lo primero es tener claro el propósito del negocio, es decir, saber las características, la propuesta diferenciadora, los materiales que se requieren y sus proveedores, así como la demanda real si se trata de un servicio.


La fuente de financiación es básica puesto que al inicio, casi siempre, es limitada, lo que obliga a tomar decisiones estratégicas en la priorización de gastos.

Es vital entender o buscar asesoría para todos los aspectos hacendarios, como impuestos y retenciones, pero también otras cuestiones legales como propiedad intelectual y derechos de autor, si es que aplica.No se debe ser experto en todo, simplemente se trata de buscar ayuda.

También resulta primordial conocer a la competencia para entender cuáles son las oportunidades que ofrece el sector al que se desea ingresar y la manera en que se pueden innovar tanto procesos como ofertas.

Finalmente, la atención al cliente es hoy fundamental, dado que las redes sociales permiten una interacción prácticamente inmediata entre clientes potenciales y el negocio. Escuchar sus necesidades, atender a sus sugerencias y resolver sus dudas y quejas deben ser lo primero.