Productora al acecho



Resulta idónea la presencia de Kirén Miret en la producción del popular programa televisivo Shark Tank pues en ella se conjuntan los dos mundos que se encuentran en cada episodio: el empresarial y el de quienes están iniciando su camino en los negocios.


« Lo que digo a los sharks es que quizá, alguna vez alguien les tendió la mano a ellos y eso es algo que hay que agradecer. En el mundo hay que ser recíproco y justo. Ahora les toca a ellos tender una mano.»


México y Colombia ya no solo están unidos por una historia virreinal compartida, ahora también por Kirén Miret, productora en ambos países del programa de televisión Shark Tank.


En cada emisión, varios emprendedores acuden a presentar sus ideas, proyectos o empresas ya conformadas, con el objetivo de obtener al menos un inversionista que los ayude a crecer.


«Creo que Shark Tank tiene ese poder», dijo Miret. «A los sharks les ponemos ahí delante unos 80 proyectos por temporada que ellos no tienen en su imaginario como para decir: ‘Ese sería un buen negocio’. Lo que hacemos es unir a las dos partes. Sentar a estos emprendedores que quizás tendrían la oportunidad de ir a hacer un pitch frente a unos tiburones de esta magnitud».


El proceso de cómo llegan los emprendedores al programa es mixto y ha cambiado conforme han avanzado las cinco temporadas que lleva la emisión al aire en Latinoamérica, a través de Sony Channel: El canal tiene un equipo de contenido que se encarga de buscar proyectos en todo México y a través de plataformas como Twitter e Instagram, pero también en bazares, ferias y eventos de emprendimiento.


«Hay gente muy especializada haciéndolo y vamos refrescando ese equipo temporada con temporada», señaló la productora. «Además, el mismo canal lanza una convocatoria para que otros emprendedores se presenten al programa» añadió. «GoDaddy ha sido super útil. Ellos nos ayudan a hacer una parte importante de la convocatoria. Los emprendedores quizá al principio no conocían el programa, pero hoy ya saben de qué trata y quieren estar. Saben el poder que tiene de cambiarle la vida a un emprendedor, pero también entienden que estar ahí, incluso aunque te vayas sin una inversión, es poderosísimo por la visibilidad que da y por todo el proceso de promoción que hace el canal para los emprendedores».



LA TEMIDA VALUACIÓN


Quien sigue las emisiones de Shark Tank sabe que uno de los momentos más divertidos, y a la vez más estresantes, es cuando los emprendedores indican el monto solicitado y el porcentaje de acciones que están dispuestos a ceder por él.


Esos dos pequeños datos se traducen en la valuación de la empresa. Las reacciones de los sharks Patricia Armendáriz, Carlos Bremer, Marcus Dantus, Arturo Elías Ayub, y Rodrigo Herrera casi siempre son inmediatas y delatan si el cálculo es correcto, justo, aventurado o de verdad desafortunado.


«El emprendedor llega con una valuación que hace por su cuenta, nosotros le ofrecemos una asesoría, pero jamás le diremos cuánto pedir», indicó Kirén Miret. «Podemos sugerirle entendiendo sus números, el alcance, sus proyecciones y su producto, pero la decisión final siempre será de ellos.


Les ayudamos también a entender que tanto mejor esté hecha su valuación y mejor estén justificados sus números, mayor es la posibilidad de llevarse a un tiburón». Añadió que la producción sólo orienta en diferentes grados pues llegan emprendedores que conocen muy bien su negocio y sus números, pero también muchos otros que no lo tienen claro porque es apenas una idea o proyecto susceptible a convertirse en una empresa.


Además, la producción brinda asesoría sobre la mejor forma de presentar su proyecto. «Que no pase exclusivamente por la parte financiera», dijo Miret, «qué cosas son importantes decir, qué cosas no deben olvidar, cómo diferenciarse de otros emprendedores. Eso lo hacemos con un asesor de imagen y con un asesor de discurso». Mejores Prácticas: ¿Cómo llegan los tiburones? Kirén Miret: Han sido años de ardua búsqueda, no cualquier empresario se quiere ir a sentar ahí.


En el show tenemos empresarios con personalidades super diferentes. Tenemos una personalidad como la de Arturo Elías Ayub, muy carismático, gran negociador; y tenemos a un personaje como Carlos Bremer, que aunque parece que no está en lo que está pasando y está riéndose, trae los números al dedillo. Y luego está Patricia Armendáriz, que quizá tiene una personalidad más directa al negociar; pero también está Marcus Dantus, que es mucho más conciliador.


El acercamiento es: primero entender por qué un nuevo tiburón le podría ser útil al show en ese momento, en esa temporada, con esos emprendedores y en ese momento histórico. El 2020 fue importantísimo para Shark Tank y vamos a hacer una sexta temporada bastante diferente. La búsqueda de los tiburones siempre es entender quién puede sumar al show y quién quiere ir a sentarse ahí, porque hay muchos tiburones que le sumarían muchísimo pero que no tienen tiempo o simplemente no quieren. Una vez que tenemos este rastreo se hace una primera llamada, voy y me siento con ellos a negociar, les explico por qué sería valioso tenerlos. MP: Esa capacidad de negociación te hace a ti una shark. KM: Cuando me senté a negociar con Arturo Elías Ayub, que es el mejor negociador de América latina, me tuve que sentar como un tiburón contra un tiburón.


Entonces es siempre tener esa capacidad de persuadir, entender qué necesita escuchar el otro, y hay algo que le he aprendido a Arturo: en una negociación tienen que ganar las dos partes. Entonces tengo que ganar yo, llevándome al tiburón correcto, pero el tiburón tiene que ganar algo, y no me refiero a la remuneración económica.


CASA MORGANA


Además de productora de televisión, Kirén Miret es maestra heladera y tiene en la Ciudad de México su propio emprendimiento: Casa Morgana. «Casa Morgana ha sido un proyecto muy afortunado. Yo no creo en la suerte, esa se reparte temprano y hay que levantarse, chambear y encontrarla», indicó.


Al inicio de la pandemia en México Casa Morgana cerró unos días, pero su creadora decidió que la cortina no se quedaría abajo mucho tiempo pues estaba determinada a encontrar la manera de darle la vuelta y capitalizar la tragedia.


«Ahí fue donde empezamos a repartir a domicilio, con nuestros coches, y ha sido un gran momento y una gran prueba para entender cuánto puedes producir, que es la cosa más elemental de todas, y entender que hay otras posibilidades». Ser la productora de Shark Tank le ha dejado enseñanzas aplicables a su propio negocio. «Yo hubiera querido, al principio, haber tenido más claros mis costos, mis números, y ser quizá más ordenada y eso es algo que en el emprendimiento es importantísimo».


Con estos años de experiencia y aprendizaje, Kirén Miret tiene claras algunas cosas sobre el ser emprendedor: «Es un camino muy duro en el que es más difícil quedarse que entrar. Es muy posible ir y poner un negocio, lo difícil es quedarse y resistir, pero también saber decir cuándo fue suficiente y cuándo hay que dejar de perder dinero.


Creo que esa es la primera cosa que le diría a los emprendedores. Otra cosa que Miret tiene clara es que hay ciertos momentos para buscar un inversionista y hay que saber cuándo hacerlo. «De repente, los negocios se enfrentan a una situación: son demasiado chicos para ser grandes y demasiado grandes para ser chicos. Ese es el punto de quiebre de las empresas, el momento de tomar la decisión entre crecer o morir. Hay que tener esa claridad».