Semillero de Talento

ORIGEN DEL MODELO TRIPLE HÉLICE


POR MTRA. ROCÍO GONZÁLEZ ORNELAS


El modelo de innovación y vinculación de Triple Hélice propuesto por Etzkowitz y Leyersdorf (1997) enfatiza las interacciones entre la Academia, Gobierno e Industria y la función social que cada uno de ellos debe desempeñar desde su rol: en el caso de la universidad, generando conocimiento e investigación; la industria generando bienes materiales, aportando valores económicos; y en cuanto al gobierno, regulando la cooperación entre ambas.




Este modelo pone un especial acento en el cambio, culminando en procesos de innovación basados en el conocimiento científico. De acuerdo con Villaveces (2006), las primeras vinculaciones entre la academia y su entorno se plantearon bajo un esquema denominado modelo lineal o modo 1, en el que se propone de una forma un tanto ingenua que el conocimiento se desarrolla en el ámbito académico y pasa de él al ámbito industrial, con una intermediación del Estado.


En ese modelo, de carácter jerárquico, las formas de organización se rigen por las normas de la ciencia y no hay responsabilidad social, sino que se satisfacen intereses académicos y disciplinarios (Castillo-Hernández, Lavín Verástegui & Pedraza Melo, 2014).


Posteriormente, el modelo dinámico o modo 2 planteó una transferencia de conocimiento más transdisciplinaria y heterogénea, en la que predomina la aplicabilidad y la utilidad social de la investigación realizada alrededor de un problema (Villaveces, 2006). Este modelo enfatiza el papel central de la empresa en el origen de los procesos de innovación y las interacciones entre la ciencia y la tecnología en dichos procesos.


El planteamiento de este segundo modo dio paso al desarrollo de modelos más concretos de relación entre universidades, empresas y Estado, como el modelo del triángulo de Sábato y Botana, el de sistemas de innovación y el de la Triple Hélice (Castillo-Hernández, Lavín Verástegui, & Pedraza Melo, 2014).


En concreto, el modelo de Triple Hélice de Etzkowitz y Leydesdorff (2000) propone una interpretación de la dinámica de la innovación que supera las fronteras nacionales y en la que se plantean múltiples esquemas de interacción para sus integrantes, universidad-industria-gobierno, denominados actores o esferas institucionales.


En esta triada, las universidades contribuyen a tres funciones: la producción de conocimiento, la transmisión y la transferencia del mismo, además de contar con sus funciones sustantivas, como la formación, la investigación y la extensión.


Por su parte, el Estado funge como regulador y apoya en el financiamiento de la investigación, promoviendo la interdisciplinariedad, la diversidad de tipos de conocimiento y la desaparición de fronteras institucionales, además de generar políticas y estrategias de vinculación.


Por su parte, el sector empresarial juega un rol muy importante en el desarrollo de la economía, puesto que es el generador de riqueza, empleo e inversión, sin olvidar que tiene también un compromiso con la sociedad y con el desarrollo económico del país en el que se encuentra.


A este respecto, el modelo de Triple Hélice no solo representa la relación que debe existir entre la universidad, el gobierno y las empresas, sino que además plantea una transformación interna de estos tres entes, de tal forma que la relación entre ellos sea más eficiente y aporte resultados tangibles.


Para ello, es importante aclarar que el término de vinculación académica es entendido como un proceso de gran relevancia que tienen las instituciones de educación superior hoy en día para poder dar sentido a la propuesta curricular y a los modelos educativos que ofertan, es decir, se ocupa de qué tan pertinentes están siendo dichas propuestas en conjunto con las metodologías para el desarrollo social y económico de cada país.


Por ello, podemos observar que existen diversas estrategias para llevar a cabo un equilibrio entre la teoría, la práctica y la investigación con el objetivo de que los futuros profesionistas sean capaces de integrarse, al igual que desarrollar proyectos en el mercado laboral: «Se deben establecer vínculos que permitan intercambiar el conocimiento académico y las experiencias sociales consolidando con esto la base estructural formativa; para lograr esto se debe poner al estudiante en contacto con el escenario en el cual se desenvolverá a partir de su egreso de la universidad» (Gaitán y Moreno, 2013, p. 1).


La Triple Hélice toma la innovación como una unidad de interfaz, donde se presenta la triada academia–gobierno–industria dentro de un contexto local, que fomenta el crecimiento económico; lo que ha llevado a un estado de transición y revaluación de la misión de la universidad en la sociedad (Etzkowitz & Leydesdorff, 2000).


Para Etzkowitz y Klofsten (2005), el modelo de la Triple Hélice se basa en los siguientes tres elementos:

1. Requiere otorgar un papel más prominente a la universidad en la innovación, a la par de la industria y el gobierno en una sociedad basada en el conocimiento.


2. Establecer relaciones de colaboración entre las tres esferas institucionales en las que la política de innovación es cada vez más un resultado de la interacción y no de una «receta de gobierno».


3. Además de cumplir con sus funciones tradicionales, cada ámbito institucional también asume los roles de los demás que operan en el eje y de su nuevo papel. Una universidad empresarial, que asume algunos de los roles tradicionales de la empresa y el gobierno, se constituye así en la institución central de una región innovadora.


En términos generales, siguiendo a Etzkowitz, «La Triple Hélice expresa la relación universidad-industria-gobierno como una asociación entre iguales, relativamente independientes, de esferas institucionales que se traslapan y toman el papel de las otras». Estas relaciones triádicas entre academia-industria-gobierno están surgiendo a partir de diferentes puntos institucionales de partida en diversos lugares del mundo, pero con el propósito común de estimular el desarrollo económico basado en el conocimiento