Sin mate no hay finanzas sanas

En el debate virtual titulado Responsability Talk, expertos financieros destacaron la necesidad de reforzar el aprendizaje de operaciones matemáticas tan básicas como sumar y restar, para estar en condiciones de llevar un correcto presupuesto personal o familiar.



La educación financiera se mantiene como uno de los principales temas en México que ayudarían a cerrar la brecha de inclusión económica. El hecho de que a la falta de opciones bancarias y crediticias accesibles se sume un desconocimiento general en matemáticas, incrementa la desigualdad de oportunidades para llevar finanzas sanas.

Carlos Alatorre López, presidente de la ONG Junior Achievement México, comentó en el debate virtual Responsability Talk, que, en promedio, el nivel educativo en México alcanza los 8 años, es decir, mayoritariamente se llega a nivel secundaria, lo que ocasiona un desconocimiento general de conceptos básicos de economía que aplican al manejo de cuentas y créditos bancarios o departamentales.


La situación

El país se encuentra en el lugar 37, respecto al manejo de matemáticas, de los países que forman parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), lo que impacta tanto en la capacidad de planeación financiera para el día a día como para el arranque de un emprendimiento que prevalezca a través del tiempo y pueda generar patrimonio.


Lo anterior parece confirmarse con los datos arrojados por la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) realizada en 2018: existe un amplio desconocimiento de las características de los productos y servicios financieros. Según los resultados, solo el 45 por ciento de los encuestados puede calcular el interés simple de un préstamo y únicamente el 35 por ciento tenía conocimientos sobre el interés compuesto.

Además de lo anterior, más de 41 millones de adultos no tenían una cuenta bancaria activa en el momento de la encuesta, y de estos, 32 millones nunca habían tenido una.


El conocimiento

Sin importar el grado en que se usen los productos bancarios para la organización de las finanzas personales, en lo que coinciden expertos es en la necesidad de reforzar el aprendizaje de las matemáticas como elemento central para poder llevar algo tan básico como un presupuesto de ingresos y egresos.


Operaciones simples como sumas, restas, divisiones y multiplicaciones resultan básicas para la planeación económica ya sea personal, familiar o de un emprendimiento:

Sumar ingresos, restar gastos, dividir un monto entre los diferentes gastos y servicios que se deben atender y multiplicar para obtener la cantidad a pagar. Aunque parecen acciones menores, indicaron en el debate virtual Responsability Talk, forman parte de la educación financiera vista como una combinación de factores entre el ámbito educativo básico y conceptos financieros que se elevan tanto como sea necesario, según cada caso.