Un emprendimiento que genera otros

Con el diseño gráfico y la expresión artística como esencia de su modelo de negocio, el joven emprendedor Gonz Salcedo creó un método, hoy patentado, para imprimir imágenes con movimiento que han causado sensación y se han convertido en el principal producto para infinidad de nuevos negocios.


A través de su perfil en Instagram y con su página web, fue que el emprendedor mexicano, Gonz Salcedo, inició un negocio que involucra al arte y la expresión artística.


Armado con su cámara, Photoshop y una impresora, Salcedo encontró la manera de lograr imágenes con movimiento (una suerte de hologramas) para ofrecerlos a sus clientes como producto personalizado, sin embargo, todo cambió cuando pensó en aplicar la técnica a un tamaño menor de imagen que se pudiera llevar en un elemento que hoy usa la mayoría: la funda del celular.


"Fue todo un proceso de aprendizaje de fabricación y buenos resultados”, comentó. Pero además, tomó la decisión de no quedarse con ese conocimiento, sino compartirlo mediante cursos para que más personas pudieran iniciar emprendimientos similares en diferentes lugares del mundo.


Actualmente, mediante su sitio web artecuadrado.com Salcedo cuenta ya con más de 6 mil egresados que, según testimonios, vivieron un gran cambio al iniciar su propio negocio.


Salcedo indica en la página de Internet que obtuvo la patente de esta manera de imprimir imágenes con movimiento que, hasta antes de su creación, se creía solo posible con maquinaria industrial.


Además de compartir el número de patente, MX/a/2020/008164, la página inicial señala: “Trabajar desde casa es ahora más fácil que nunca. Photoshop y una impresora es todo lo que necesitas”.


Los cursos están disponibles tanto en español como en inglés y, una vez que se adquieren, el acceso es permanente, por lo que se puede acceder sin límites para revisar, cuanto sea necesario, las técnicas que Salcedo tiene disponibles. Como la de laminado de fotografías, además del método de impresión con el que inició todo.


La idea de emprender con el arte como producto principal inició en 2019, sin embargo, con el confinamiento a raíz de la pandemia por COVID-19 el panorama cambió y, en gran medida, fue un impulso para decidirse por compartir su conocimiento y dar oportunidad a más personas para iniciarse en el camino del diseño gráfico y la expresión artística como esencia del modelo de negocio.


El joven emprendedor ha afirmado que hasta ahora lo más gratificante sigue siendo recibir testimonios de quienes ya comenzaron un emprendimiento propio. “Me dicen que recuperan su inversión en una semana o que han logrado ventas hasta por 100 fundas en una semana”.


“Ha sido un camino inesperado y gratificante, seguimos creciendo. Quiero agradecer a todos por tener fe en el proyecto y unirse a esta academia mundial”, comentó recientemente en una historia de su perfil de Instagram.