Valoran emprendimientos conscientes

Actualizado: 29 mar

De acuerdo con Ján Rehák, investigador del Tecnológico de Monterrey, dar una perspectiva humana a los negocios que están iniciando su existencia, ofrece grandes ventajas en cuanto a motivación, reconocimiento e impacto social; la nueva generación de startups apunta no solo a la ganancia económica, sino a generar dividendos en la valoración de su entorno.



Cada vez queda más claro que las empresas no pueden tener a lo económico como su único objetivo. Por supuesto, cualquier compañía debe ser rentable, pero también es necesario que lo sea para su entorno directo e indirecto, es decir, debe tomar en cuenta a los grupos poblacionales con los que tiene relación y los recursos de los que echa mano.


Lo anterior es una realidad para muchos nuevos negocios, emprendimientos que tienen como meta ofrecer un producto o servicio que ofrezca un impacto positivo en su entorno. Esto, de acuerdo con las nuevas concepciones, es el emprendimiento consciente, es decir, el desarrollo de compañías que enfocan sus esfuerzos en resolver un problema real a la par de la generación de utilidades.


Este nuevo tipo de emprendimiento, se puede decir, busca atender —ya sea para mitigar o para aportar a una solución a largo plazo— una problemática social o medioambiental de una manera que resulte en una innovación.


De acuerdo con Ján Rehák, investigador y profesor de la Facultad de Impacto del Tecnológico de Monterrey, “la pandemia remarcó la necesidad de un emprendimiento consciente, social e inclusivo”.


El investigador indicó que el emprendimiento inclusivo tiene como meta ayudar a que grupos poblaciones que se encuentran excluidos de los esquemas del emprendimiento tradicional —como mujeres, jóvenes, inmigrantes, personas mayores o con discapacidades— tengan oportunidad de desarrollarse. “Se trata de cómo yo incluyo diferentes segmentos de la población, cómo les hago más fácil empezar su propia empresa, generar su propio empleo o hasta generar otros empleos”.


El emprendimiento consciente, añadió el experto, puede generar entre ocho y diez veces más utilidades que los del esquema tradicional, “porque no solo te enfocas en maximizar sus utilidades. Le dan valor al avance que tienen en los problemas que les rodean”.


Según las investigaciones que ha realizado, algunos de los beneficios de darle una perspectiva humana a los emprendimientos y startups son:


Tienen un sentido fuerte del sentido de propósito, pues “si llega un año de pérdida, este tipo de startups no pierden la motivación”, dijo Rehák.


Además, tienen reconocimientos internos y externos, ganancias monetarias y su comunidad los valora. Y también logran el impacto social que buscaban y hacen la medición de cuáles son los problemas y las problemáticas globales, con lo que se monitorea el avance en ese aspecto para recalcular acciones y estrategias, de ser necesario.