La evolución de los negocios
- diseno2598
- 25 sept 2023
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POR FABIOLA CASTRO, Directora general en PastelerĆa OK
En medio de un mundo que ha sido históricamente dirigido por el gĆ©nero masculino, las mujeres siguen cambiando la historia, con una lucha incesante desde diferentes rubros. Si hiciĆ©ramos un pequeƱo resumen cronológico bastarĆa con darnos cuenta de la genialidad de Marie Curie (1867ā1934), quien fue pionera en el campo de la radioactividad y 2 veces premio nobel de fĆsica y quĆmica; en el medio aeronĆ”utica Amelia Earhart (1898ā1937), la primera mujer en realizar un vuelo trasatlĆ”ntico; quĆ© decir del mundo de las artes con personajes como Frida Kahlo (1907ā1954) con su arte surrealista, o la escritora Simone de Beauvoir (1908ā1986) con un gran talento literario y marcado absolutamente por una visión
feminista.

ĀæQUĆ TIENEN EN COMĆN ESTAS MUJERES?
Que en un mundo donde evidentemente no tenĆan acceso a las mismas condiciones que
los hombres, decidieron que era momento de reinventarse, de imaginar una realidad diferente donde tuvieran las mismas oportunidades de soñar, de crear, de dirigir, pero sobre todo de vivir y sentir, soltar ataduras y permitirse ser, asà como aportar al mundo lo que sus corazones gritaban y era necesario compartir.
Si bien, el camino abierto y andado por estas grandes mujeres ha disminuido la brecha de igualdad entre géneros, el camino aún es largo y quedan temas por redefinir, reorganizar y replantear para la mejora, no solamente del género propio, sino para el rediseño de la humanidad.
Con la perfecta, empÔtica y sensata aportación de hombres y mujeres desde sus mejores virtudes y acompañados en el camino como seres humanos se puede dejar un mundo mejor a las generaciones venideras. Los datos son contundentes, y de acuerdo con información del INEGI, muestran una baja participación en el mercado laboral con un 46.2% de mujeres trabajando, contra un 76.5% de hombres.
Las mujeres que se encuentran en el ambiente ejecutivo, de acuerdo con un estudio del Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresas (IPADE) se evidencia la brecha salarial y el poco acceso que tienen aún a puestos directivos, con un 4% de participación en las empresas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores; y con un sueldo 15% menor respecto de un directivo nada mÔs por ser del género femenino.

ĀæQUĆ HEMOS HECHO DIFERENTE?
Las mujeres usamos la comunicación como herramienta para expresar nuestras emociones y sentimientos; tenemos la empatĆa casi como una virtud incluida en nuestro paquete de nacimiento y es por eso que en cuestiones de liderazgo podemos conectar de manera mĆ”s profunda con las personas, explorar y reconocer talentos que nos pueden ayudar a potenciar nuestros negocios y nutrir a los equipos de trabajo a nivel tanto personal como profesional.
Somos asertivas, comunicativas, con inteligencia emocional, responsables, organizadas, con
un sentido común muy peculiar que, a la hora de resolver problemas complejos, en vez de ir a la racionalidad preferimos usar estrategias de comunicación.
De acuerdo con los números del FMI, tener una mujer mÔs en la alta gerencia o en algún puesto directivo eleva entre 8 y 13 puntos el rendimiento de los activos (Lagarde, Ch.,2019).
Si nos ubicamos en las antiguas teorĆas de liderazgo y cómo deberĆan de ser las empresas manejadas bajo nĆŗmeros frĆos, rigidez y jefes autócratas, tendrĆamos un choque entre lo que
nuestras virtudes podrĆan representar para la empresa, ya que un estilo de comunicación, empatĆa y liderazgo transformacional Ā«pondrĆan en peligroĀ» los nĆŗmeros del negocio.
Pero no podemos olvidar que lo Ćŗnico permanente en la vida es el cambio, todos evolucionamos y las empresas estĆ”n conformadas hasta el dĆa de hoy por seres humanos, que sienten, que tienen anhelos, que quieren dejar una huella en este mundo y desean trascender.
Luego entonces, el liderazgo femenino empata perfecto con esos seres humanos, y con comunicación asertiva e inteligencia emocional podrĆa dirigir perfectamente a cientos de personas o a un grupo pequeƱo, pero sostenidos principalmente por esas ganas de trascender.
La ruta hacia a la igualdad de gĆ©nero aĆŗn se estĆ” trazando, pero cada dĆa somos mĆ”s las mujeres que decimos: ĀæPor quĆ© no? A crear empresas, a ser ejecutivas, a mover al mundo con lo que somos, con un corazón lleno de ilusiones y acompaƱadas de herramientas propias de nuestro gĆ©nero que nos reiteran que sĆ es posible lograr lo que queremos, y que sĆ es posible un mundo en donde hombres y mujeres con sus mejores talentos hagan espacios sanos, alegres, de confianza para volver a nosotros mismos.




