Trabajo para todos

POR OLIVIA SAADI


No se trata de un tema de moda sino una tendencia que va al alza, así lo demuestran los resultados de la certificación Mejores Lugares para Trabajar LGBT. De 2020 a 2021, las empresas con base en México que la obtuvieron pasaron de 126 a 235.




Con cinco años de trabajo en el país, el Programa Global de Equidad Laboral que promueve la Fundación Human Rights Campaign (HRC) muestra que, aunque sea poco a poco, se da la apertura a ver y reconocer la presencia de la diversidad sexual en el ámbito laboral.


La iniciativa de HRC Equidad MX tiene como objetivo fomentar la inclusión de los integrantes de la comunidad sexual diversa en el sector privado, con el objetivo de no añadir al estrés laboral el sentimiento de ser excluido. En la presentación de resultados de este año, Alphonso David, presidente de HRC, dijo: «Promover derechos fundamentales y centros laborales incluyentes para los trabajadores LGBT no solo es justo, sino estratégico para los negocios».


El hecho de que todos los colaboradores, sin importar su orientación sexual, puedan sentirse plenos e integrados en su ambiente laboral —espacio en el que pasan buena parte de su tiempo cada día— impacta no solo en una disminución de la rotación de personal, sino en

los resultados económicos de la empresa y su dinámica de comunicación.


«Me enorgullece presenciar el cambio positivo impulsado por HRC Equidad MX y la cálida respuesta de cientos de líderes empresariales que entienden la relevancia y el valor económico de la inclusión LGBT en los lugares de trabajo mexicanos», añadió David.


Para obtener la certificación Mejor Lugar para Trabajar LGBT, es necesario que la empresa inicie un proceso de sensibilización al respecto, acompañada por Fernando Velázquez y Francisco Robledo, socios implementadores de HRC Equidad MX. Además, se aplica una encuesta mediante la que se evalúa con base en tres pilares básicos de inclusión LGBT: Adopción de políticas de no discriminación; Creación de grupos de recursos de empleados o consejos de diversidad e inclusión y Participación en actividades públicas para apoyar la inclusión LGBT.


En el primer pilar es necesario demostrar que la empresa utiliza y entiende términos como: Orientación sexual, Identidad de género y Expresión de género; para cubrir el segundo es necesario que la empresa cuente con un Consejo de Diversidad e Inclusión formalmente instituido, con sesiones periódicas, para atender situaciones y necesidades de las personas LGBTQ+; y para el tercero, se evalúa que la compañía integre acciones con impacto positivo para la sociedad en el tema de inclusión de la diversidad sexual, que pueden ser desde sus

programas de mercadotecnia, filantropía y atracción de talento.