Vacunan a las Bolsas de Valores

Las empresas Moderna y BioNTech fueron, entre las productoras de las diversas vacunas contra la COVID-19, las que más destacaron por sus ganancias bursátiles durante los últimos meses.


Se podría decir que las compañías BioNTech y Moderna vencieron a la pandemia por COVID-19, también las Bolsas de Valores. La primera de origen alemán, la segunda estadounidense, fueron las que tuvieron un aumento mayor en el valor de sus acciones en diferentes mercados bursátiles.


En lo que va de 2021. las acciones de Moderna y BioNTech en las Bolsas han incrementado su valor por arriba de un 300 por ciento. Lo que las coloca como las grandes ganadoras entre todas las compañías fabricantes de vacunas contra el coronavirus, que participan en los mercados bursátiles.


Las acciones de Moderna se vendían en 450 dólares cada una el 23 de septiembre de 2021, lo que representa un incremento del 335 por ciento solo en lo que va de este año. Para BioNTech, el rendimiento era de 333 por ciento, en esa misma fecha, lo que se traducía en un precio de 350 dólares por acción.


De acuerdo con datos de Infosel —uno de los principales servicios de información financiera— a BioNTech le siguió Cansino en la variación del valor de sus acciones durante este año. Para el caso de la compañía china fue de 59.77 por ciento. Luego aparece Gilead, con 23.05 por ciento de diferencia; Pfizer, con 20.05 por ciento; AstraZeneca con una variación del 18.98 por ciento y, finalmente, Johson & Johnson con 4.75 por ciento.


Como es de esperarse, la demanda de insumos de salud e higiene, así como medicamentos en general, ha hecho que la pandemia por COVID-19 sea también un gran negocio. Así, tanto las farmacéuticas productoras de vacunas, como los proveedores de diversos insumos, se han transformado en los indiscutibles ganadores, desde el punto de vista financiero, de la crisis sanitaria global. Tan solo durante 2020, China aumentó 150 por ciento el valor de sus exportaciones de suministros relacionados con la atención de la COVID-19, lo que representó unos 140 mil millones de dólares.


Aunque en la lista de los 10 principales proveedores globales creada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) solo figuran países europeos, también Estados Unidos ha obtenido grandes ingresos a partir de la distribución mundial de suministros que se demandaron a raíz de la nueva enfermedad, principalmente equipos de protección para el personal médico así como los insumos para el diagnóstico y tratamiento del virus que paralizó gran parte de las actividades humanas desde marzo de 2020.