El enfoque ASG

Muy ligada con la responsabilidad social corporativa, esta nueva manera de dirigir las compañías es consciente y toma realmente en cuenta aspectos ambientales, sociales y de gobernanza para asegurar no solo unas finanzas sustentables sino la generación de ganancias más allá de lo económico.





Poco a poco los factores ambiental, social y de gobernanza (ASG) cobran la centralidad para la que estaban destinados, en la cultura empresarial del país.


Los elementos antes mencionados son complementarios de la responsabilidad social corporativa (RSC) puesto que abonan a la sustentabilidad de la compañía en el sentido de afianzar una relación sana, equilibrada y duradera entre el negocio y sus grupos de interés, es decir, sus colaboradores, proveedores y clientes, así como con su entorno tanto social como medioambiental.


Integrar el enfoque ASG en la cultura corporativa impacta fuertemente en la manera en que la empresa —con sus productos, servicios y marcas— es percibida. Por ejemplo, un negocio que se ocupa genuinamente del balance entre la ganancia económica y el cuidado de lo ambiental, social y el manejo de su gobierno interno, resulta más atractiva para los clientes y tiene una mejor reputación tanto en el boca a boca como en instancias online, como redes sociales.


Dependiendo del sector del se trate, se puede hablar de compensaciones ejecutivas, es decir, una forma mediante la que la compañía realiza una integración efectiva y pertinente de los criterios ASG. Por ejemplo, empresas en los rubros de energía, minería, agricultura, manufactura, logística, alimentos y bebidas, industria automotriz y construcción, por mencionar algunos, deben revisar sus dinámicas para atender de manera efectiva el cuidado, principalmente, del factor medioambiental.


Otro aspecto en el que los factores ASG están ganando importancia es en el de las inversiones. Por ejemplo, si una startup tiene de inicio este enfoque, es más probable que llamen la atención de fondos de inversión tanto nacionales como extranjeros.


A lo anterior se suma el cuidado del capital humano, uno de los grupos de interés que más se vieron vulnerados a causa de la pandemia por COVID-19. Los colaboradores, como parte del factor social, han vivido cambios abruptos en sus dinámicas cotidianas que, sin embargo, son ahora el inicio de cambios para bien. Por mencionar solo un aspecto, la flexibilidad del horario laboral y del lugar de trabajo son ahora elementos integrados a las ofertas laborales en lugar de un plus a destacar.


De acuerdo con una encuesta realizada en 2021 por la agencia Porter Novelli, el 71 por ciento de los ejecutivos consultados calificó la satisfacción de los empleados como la principal prioridad, por lo que se puede decir que una manera de comenzar con el enfoque ASG es mediante el cuidado de la relación con los clientes internos.