En caso de crisis, rompa el vidrio

Ninguna empresa, por buena que sea, está exenta de experimentar una crisis, por lo que es indispensable, como líder, considerar la posibilidad y estar prevenido. Lo que nos lleva a presentar 5 aspectos para prepararse en caso de crisis.





Tener un plan


En cada empresa se necesita un plan en caso de crisis. Hay que considerar prioridad, que conforme pasa el tiempo y mejoran las tecnologías o cambia el entorno laboral, este plan debe actualizarse para no quedar obsoleto en caso de necesitarlo. Muchas de las grandes compañías no han experimentado grandes crisis, pero el estar preparadas para el peor de los casos es lo que puede hacer la diferencia entre mantener o perder tu empresa.


Plan digerible


En un momento de estrés y urgencia en la empresa, lo mejor es un plan conciso y claro para todos. Es importante que el plan sea tan fácil de explicar como de seguir, o puede terminar generando una crisis mayor que la que había que tratar originalmente.


Concretar el plan


A pesar de que la idea de tener muchos planes para las distintas situaciones que pueden presentarse suene tentadora, la realidad es que sería imposible crear un plan específico para toda circunstancia. No se puede prevenir cada una de las variantes que existe por cada situación, así que resulta mejor pensar en las 5 situaciones más posibles y asumir el hecho de que en el momento puede haber necesidad de cambiar detalles del plan y ser flexibles ante esto.


Revisión del plan


Para ejecutar de la mejor manera el plan, es importante que cada involucrado sepa su papel y se revise constantemente. La realidad es que —si existe una buena organización en la empresa— no habrá crisis constantemente, por lo que para el momento que una se presente, es probable que los participantes no recuerden su rol con exactitud y la forma más óptima de que el plan funcione en tiempo y forma es repasar los puntos y el rol de cada integrante antes de estar frente a la situación.


Retroalimentación


Al momento de resolver el conflicto, el alivio es tan grande que se suele pasar por alto un punto muy importante; la retroalimentación. Es importante analizar la situación para saber qué hacer y qué evitar en caso de que se repita el percance. Calificar las decisiones o acciones tomadas. Considerar si los involucrados fueron los adecuados, de acuerdo a sus puestos y fortalezas; qué cosas se hicieron de forma efectiva y hay que repetir en un futuro; qué cosas pueden mejorar o cambiar por completo; qué aspectos implementar en el plan actualizado.