Millennials en tiempos de pandemia

Entre rentas exorbitantes, sueldos menores en comparación con la Generación X y hábitos alimenticios que favorecen los productos procesados, los nacidos a partir de la década de 1980 se han esforzado por superar los primeros meses de crisis sanitaria global.


Los millennials han destinado a alimentos, transporte y comunicaciones buena parte de sus ingresos mensuales durante el tiempo que ha transcurrido de la pandemia por COVID-19. Y aunque los montos destinados a esos rubros son muy similares a los de la Generación X (nacidos entre 1969 y 1980) sí hay una diferencia importante respecto al tipo de productos adquiridos para su dieta diaria.


Con base en datos arrojados por la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2020 realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), BBVA Research publicó el informe "Los Millennials en la pandemia: Perfil de ingresos y gastos”, en el que se destaca la importancia de este segmento poblacional (nacido a partir de la década de 1980) en la re-apertura económica, ya que 20 millones de millennials trabajaron en la segunda mitad del año pasado, lo que se traduce en casi uno de cada 3 trabajadores activos.

Pese a la prevalencia mencionada, el ingreso promedio fue menor respecto al percibido por los colaboradores considerados parte de la Generación X. Los primeros percibieron 7 mil 251 pesos mensuales, mientras que los segundos 8 mil 141 pesos, es decir, 12.3 por ciento más.


Respecto a la alimentación hay diferencias pero son más en cuanto a preferencia que al gasto. Los hogares millennial destinaron 37.7 por ciento de su ingreso en ese rubro mientras que los de la Generación X invirtieron 38.4 por ciento, sin embargo, los primeros tienen menores gastos en verduras, carnes, frutas y tubérculos, y un mayor consumo de productos como golosinas, helados, botanas y papas fritas, alimentos preparados, jugos y néctares envasados, yogur y cereales. En el caso de los nacidos antes de 1980, la preferencia fue a la inversa.


Otra diferencia importante apunta más a la ubicación geográfica que a la generacional: el salario promedio de un millennial que labora en Nuevo León fue de 11 mil 100 pesos al mes, mientras que en Chiapas apenas llegó a 4 mil 458 pesos, es decir, menos de la mitad.

Independizarse es una de las acciones que más separa a los millennials respecto a la Generación X ya que los créditos inmobiliarios son de difícil acceso y las rentas elevadas llegan a superar los ingresos, por ejemplo: en la Ciudad de México, la renta promedio ascendió a 5 mil 62 pesos, lo que representa más de la mitad del salario promedio nacional de un millennial. Otras entidades con alquileres altos fueron Querétaro (3 mil 759 pesos al mes), Nuevo León (3 mil 637 pesos) y Baja California (3 mil 177 pesos), mientras que el monto más bajo fue de mil 200 pesos al mes en Guerrero.